El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García Page, ha evitado este viernes valorar la gestión del ministro de Transportes, Óscar Puente, tras la tragedia ferroviaria de Adamuz, y ha dicho que tiene una determinación en su vida política que es que no hace "càbalas, ni disgresiones y menos aún especulaciones o càlculos políticos con las tragedias".
Preguntado expresamente por la labor de Puente, Page ha afirmado que para él "lo más reconfortante" y en lo que se reconoce es en las palabras que escuchó "con mucha emoción" en el funeral de Huelva en boca de las víctimas. "Me quedaría con eso. Lo demás supongo que se aclarará y a partir de ahí se sacarán más conclusiones", ha dicho.
Por último, Page ha reclamado un "empujón" a las inversiones. "En realidad España necesita una década de salto adelante como lo tuvimos en los 80", ha asegurado, "pero, lo he dicho en muchas ocasiones, se le quedan pequeñas las autovías, se quedan pequeñas las redes eléctricas y necesita otro empujón de infraestructuras importante".