El jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, ha salido públicamente a desmentir los rumores sobre su estado de salud, asegurando que no padece “ninguna enfermedad cardiovascular”. En su intervención, ha reprochado a la derecha y la ultraderecha que, a su juicio, recurran a la difusión de bulos como herramienta política ante la falta de propuestas alternativas.
En la información difundida, el presidente ha subrayado que los rumores sobre su estado físico forman parte de una campaña de desinformación que, según ha denunciado, busca erosionar su imagen personal y política. Sánchez ha insistido en que se encuentra “bien” y plenamente centrado en su labor al frente del Ejecutivo, lamentando que se utilice la salud como arma partidista.
Asimismo, ha defendido que el debate político debe centrarse en propuestas y en la gestión de los problemas reales de la ciudadanía, y no en especulaciones sin fundamento. Desde el Gobierno se considera que este tipo de mensajes contribuyen a deteriorar el clima institucional y a desviar la atención de cuestiones como la agenda social y económica que se debate estos días en el Congreso.