La partida a tres bandas entre PSOE, Podemos y Junts abierta tras el acuerdo para la regularización extraordinaria de inmigrantes -pactada entre socialistas y morados- se sigue enredando cada día más.
Si hace unos días era el partido de Carles Puigdemont en el que advertía que no tiene intenvión de ceder en su literalidad de exigencia de la delegación de competecias en inmigración, este viernes ha sido el partido que lidera Ione Belarra el que ha puesto sus propias condiciones.
La propia Belarra ha avisado que su partido sòlo negociará el traspaso de esas competencias a Cataluña cuando el Gobierno acabe de acometer la regularización acordada con el Gobierno. "Primero regularización, luego derechos", ha advertido.
"A nosotras ya no nos valen las promesas vacías porque este Gobierno ha demostrado en numerosas ocasiones que promete y no cumple", ha añadido.
Belarra ha insistido en que Podemos solo negociará con el PSOE el texto de Junts "sin racismo".
Cabe recordar que detrás de esta partida de ajedrez está el posible apoyo de Junts a los Presupuestos Generales que podría garantizarle a Pedro Sánchez un resto de legislatura sin sobresaltos".