El Papa León XIV ha recibido este lunes por sorpresa al ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, en el Vaticano en una audiencia que no figuraba en la agenda oficial del Pontífice. El encuentro, que se prolongó durante unos 20 minutos, se produjo en una jornada especialmente intensa en la que el Papa tenía previstas hasta nueve reuniones.
La cita tuvo lugar en vísperas del viaje que León XIV realizará a España entre el 6 y el 12 de junio, una visita institucional cuyo programa aún no ha sido detallado. Albares, que se encontraba en la Santa Sede para reunirse con el secretario para las Relaciones con los Estados, monseñor Paul Richard Gallagher, aceptó la invitación del Pontífice para mantener este encuentro inesperado.
Tras la reunión, el ministro valoró el gesto como una muestra de cercanía hacia España. “Lo recibo como un gesto fuerte de reconocimiento y de amistad y de cariño hacia España”, afirmó Albares desde la plaza de San Pedro, subrayando además la relevancia de haber sido recibido en una jornada con una agenda tan cargada por parte del Papa.
Durante la conversación, ambos abordaron los preparativos del viaje papal, que incluirá paradas en Madrid, Barcelona y Canarias. El ministro entregó en mano al Pontífice la invitación oficial del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y destacó que el diálogo se desarrolló íntegramente en español, idioma que León XIV domina debido, entre otros factores, a sus vínculos familiares con España.
Albares también puso en valor la “gran coincidencia” entre España y la Santa Sede en asuntos internacionales, destacando una visión compartida basada en la defensa de la dignidad humana, el respeto al derecho internacional y el rechazo de la guerra. Según explicó, ambos coinciden en cuestiones clave como la situación en Oriente Medio, la guerra en Ucrania, la gestión de los flujos migratorios o la lucha contra el cambio climático.
La jornada del ministro en Roma comenzó con la inauguración de la nueva sede de la embajada de España ante Italia, situada en la Piazza Navona, y concluyó con su visita al Vaticano. Antes de finalizar su comparecencia ante los medios, Albares evitó pronunciarse sobre otras cuestiones de actualidad, limitándose a reafirmar la posición del Gobierno sobre Ceuta y Melilla y dando por terminada su intervención tras una jornada marcada por esta audiencia inesperada que anticipa la próxima visita del Pontífice a España.