El presidente de Renfe, Álvaro Fernández, ha asegurado que el accidente ferroviario ocurrido este domingo en Adamuz (Córdoba), que ha dejado al menos 39 fallecidos y más de 150 heridos, no se debió a un exceso de velocidad, ya que los trenes implicados circulaban por debajo del límite permitido en ese tramo.
En una entrevista en la 'Cadena SER', Fernández explicó que uno de los convoyes afectados circulaba a 205 kilómetros por hora y el otro a 210 kilómetros por hora, ambas velocidades por debajo de la limitación de 250 km/h establecida en esa sección de la línea de alta velocidad entre Madrid-Puerta de Atocha y Andalucía.
El presidente de la compañía evitó especular sobre el origen de la tragedia y señaló que será necesario esperar a los resultados de la investigación técnica para determinar las causas precisas. Fernández apuntó que la línea está equipada con un sistema de seguridad y señalización (LZB) diseñado para evitar errores de índole humano , lo que ha llevado a descartar esta posibilidad como causa principal.
Asimismo, recordó que el intervalo de tiempo entre el descarrilamiento del tren de Iryo y el choque con el tren Alvia fue de apenas 20 segundos, un lapso demasiado corto para que los mecanismos de frenado automático actuaran de manera eficaz.
Fernández ha defendido que, con la información disponible hasta ahora, el accidente podría estar relacionado con algún tipo de fallo en el material rodante o en la propia infraestructura, aunque subrayó que “no es momento de conclusiones precipitadas” y hay que confiar en la investigación en curso.