Superado el trámite decisivo de la convalidación del decreto anticrisis y culminado el reajuste del Gobierno con el ascenso a la vicepresidencia primera del ministro de Economía, Carlos Cuerpo, el presidente del Gobierno ha dedicado este viernes previo a las vacaciones de Semana Santa a cultivar sus relaciones con su socio clave en la investidura, el PNV.
Así, los gobiernos central y vasco han llegado a un acuerdo para ceder a Euskadi siete nuevas transferencias, entre ellas la que facultará al Ejecutivo autonómico a participar en la gestión de los tres aeropuertos de Euskadi.
Así lo ha anunciado el lehendakari, Imanol Pradales, tras reunirse en el Palacio de la Moncloa con Pedro Sánchez. Posteriormente ambos han presidido la tercera reunión de la Comisión Bilateral de Cooperación Estado-Euskadi.
En este encuentro, al margen de constatar las buenas relaciones vigentes entre PSOE y PNV, ambas partes han acordado crear un órgano bilateral que permitirá al Gobierno Vasco "influir en las inversiones y en los planes" de los aeropuertos de Bilbao, Vitoria y San Sebastián y "mejorar la conectividad y el servicio" de estas infraestructuras.
Además se ha dado luz verde al traspaso de otras seis competencias del Estatuto de Guernica pendientes: la competencia sobre los centros de reconocimiento médico en materia de tráfico, la capacidad de Euskadi en formación en seguridad privada, las funciones de vigilancia, inspección pesquera, la gestión de las subvención a seguros agrarios, y dos que permitirán al Instituto Vasco de Finanzas mejorar la financiación a pymes y empresas.