El juez Juan Carlos Peinado ha dictaminado llevar a cabo el procesamiento de la mujer del presidente del Gobierno, Begoña Gómez, por considerar varios delitos. En este sentido, el ministro de Justicia, Félix Bolaños, ha criticado la decisión y ha señalado al magistrado de haber hecho un “daño” que le ha hecho a la Justicia, “será irreparable”.
El ministro ha cargado contra la decisión judicial, a la que responsabiliza de un grave perjuicio para la imagen del sistema judicial. Para Bolaños, la resolución “ha avergonzado a muchos ciudadanos” y también “a muchos jueces y magistrados” del país. Asimismo, ha advertido de que el impacto sobre el prestigio de la Justicia puede ser irreversible. “El daño que se ha hecho al buen nombre de la justicia es un daño que, seguramente, en muchos aspectos será irreparable”, ha afirmado.
Pese a ello, Bolaños ha mostrado “confianza absoluta” en que instancias superiores corrijan la situación y acaben revocando las decisiones adoptadas durante la instrucción. El ministro ha subrayado que le “llama la atención” la resolución, especialmente tras el criterio previo de la Audiencia Provincial, que apuntaba a que “no había nada”, y ha defendido la necesidad de que sean tribunales “imparciales” los que adopten decisiones “conformes al derecho”.
El magistrado Peinado aprecia indicios de cuatro delitos: tráfico de influencias, malversación, apropiación indebida y corrupción en los negocios. La resolución apunta a que hay indicios suficientes para continuar investigando el papel de Gómez dentro de la presunta trama de vínculos institucionales y empresariales relacionada con su cátedra universitaria y distintos proyectos tecnológicos.
Entre los aspectos más relevantes, el magistrado centra su atención en el empleo de recursos públicos, como personal de apoyo, en tareas de naturaleza privada, así como en la posible apropiación indebida de un software creado en el ámbito de la Universidad Complutense.