Esta semana el caso Plus Ultra ha vuelto a ser noticia. La semana comenzó con la comparecencia del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero en el Senado, concretamente en la comisión del caso Koldo, que ya se ha convertido en un cajón de sastre para no solo abordar las supuestas tramas de corrupción del exministro socialista José Luis Ábalos y su entorno, sino también otros casos judicializados, como por ejemplo el de Begoña Gómez, mujer de Pedro Sánchez, presidente del Gobierno. Recordemos que Plus Ultra fue rescatada con dinero público, aprobado mediante Consejo de Ministros en el año 2021. El Gobierno entregó 53 millones de euros a la compañía aérea.
La Cámara Alta, con mayoría del Partido Popular, citó a Zapatero para aclarar su relación con el empresario Julio Martínez Martínez, actualmente investigado en la causa Plus Ultra por su supuesto vínculo con la aerolínea a través de su empresa Análisis Relevante y diferentes maniobras de corrupción. Esta compañía pagó al expresidente socialista por diferentes labores de consultoría.
Los populares también le citaron para aclarar si pudo cooperar o participar en el supuesto empleo ilícito de los 53 millones de euros destinados al rescate. La Fiscalía Anticorrupción denunció a Martínez Martínez. La denuncia prosperó y esta investigación judicial mantiene al empresario, entre otros, en libertad, aunque con medidas cautelares. La principal pregunta de los de Feijóo es si Zapatero facilitó o no el rescate de Plus Ultra con dinero público.
En su comparecencia en el Senado, el expresidente del Gobierno negó haber tenido “relación” con Plus Ultra, aunque sí reconoció haber cobrado importantes cantidades de Análisis Relevante, empresa de Martínez Martínez. Esta compañía sí facturó a la aerolínea y, además, el propio Zapatero planteó que trabajaran en ella sus propias hijas. Como recoge TVE, en palabras del expresidente del Ejecutivo: “En 2012 me di de alta como autónomo, llevo haciendo tareas de consultor y he realizado trabajos para varias consultoras”.
Fue una sesión muy tensa en la que el expresidente llegó a afirmar que no descartaba acudir al Tribunal Constitucional por preguntas que consideró incriminatorias. En definitiva, Zapatero actualmente no está siendo investigado judicialmente y, que se sepa, no se encuentra en el punto de mira de la instrucción como supuesto mediador en el rescate.
La causa Plus Ultra ha adquirido un enorme volumen documental y la jueza instructora de Plaza de Castilla, por razones de competencia, se inhibió en favor de la Audiencia Nacional para que se haga cargo de la investigación.
El magistrado instructor José Luis Calama se ha hecho cargo del caso, aceptó la petición de Plaza de Castilla e impulsa actualmente la instrucción. La primera diligencia del juez que hemos conocido ha sido decretar el secreto de las actuaciones y solicitar el sumario, es decir, toda la documentación que tenga el juzgado anterior para poder profundizar en la investigación.
¿Qué pasará ahora? Lo previsible es que, tras estudiar la documentación, se produzcan declaraciones testificales y nuevos informes de los cuerpos policiales para aclarar quiénes están involucrados en un supuesto blanqueo con dinero del rescate, así como en diferentes maniobras de corrupción, parte de ellas relacionadas con Venezuela, o si, por el contrario, este supuesto caso queda finalmente en nada.