El relato de la segunda denunciante contra Íñigo Errejón por presunta agresión sexual: “Si gritas será peor”

El letrado ha requerido que la querellante declare como testigo protegido por miedo a que pueda sufrir "campañas de acoso, hostigamiento, descrédito público o presiones externas"

25 de febrero de 2026 a las 09:55h
El ex portavoz de Sumar en el Congreso, Íñigo Errejón
El ex portavoz de Sumar en el Congreso, Íñigo Errejón

El abogado Alfredo Arien -el cual defiende a Elisa Mouliaá-, ha confirmado a 'ElConstitucional' la información sobre una segunda denuncia por un presunto delito de agresión sexual de una mujer contra el exportavoz de Sumar, Íñigo Errejón, la cual se produjo en octubre de 2021, según la denuncia a la que ha tenido acceso este periódico. 

En la denuncia interpuesta ante el juzgado de violencia sobre la mujer de Madrid, se expone que Errejón intentó "penetrarla" pese a su "oposición activa", ha subrayado que "en este caso, se trata de una agresión sexual con penetración" y que, además, el dirigente habría utilizado la "fuerza". Tal y como inciden a 'ElConstitucional.es' desde el despacho, se trata de una denuncia que todavía no es válida porque tiene que ratificarla ante el juez en sede judicial.

El letrado de la denunciante ha requerido expresamente la protección absoluta de la mujer y su intervención como testigo protegido por miedo a que pueda sufrir "campañas de acoso, hostigamiento, descrédito público o presiones externas". 

El primer contacto

La querellante e Íñigo Errejón  comenzaron a tener conversaciones frecuentes  en el año 2021 a través de la red social Instagram. No obstante, el denunciado quiso trasladar dichas conversaciones a la aplicación de mensajeria conocida por tener mayor privacidad, Telegram, intensificando, según la denuncia, el contacto mediante "mensajes diarios". 

El abogado explica que en septiembre de este mismo año, formalizaron su primer encuentro y el denunciado empezó a desarrollar conductas de carácter controlador y celoso. "En todo momento controlaba lo que hacía mi representada, en concreto, le pedía su ubicación en tiempo real, le controlaba su forma de vestir e incluso como llevaba las uñas pintadas", sostiene.

Presunta agresión sexual

El 16 de octubre de 2021, durante una fiesta, denunciante y denunciado accedieron juntos al baño del local. Allí, él insistió en que ella le practicara una felación y, en un contexto marcado por la presión, el consumo de alcohol y cocaína, la denunciante accedió de forma renuente. 

Tras ese episodio abandonaron el establecimiento y se dirigieron al domicilio del denunciado en el vehículo de un amigo. Durante el trayecto, él comenzó a introducirle los dedos en la vagina sin su consentimiento. Ella manifestó de forma expresa su negativa, diciendo que no quería y tratando de apartarse, produciéndose un forcejeo. El denunciado persistió en su conducta e intentó penetrarla pese a su oposición activa, susurrándole al oído frases como “si gritas será peor” y “si te resistes será peor”, expresiones que, según la denunciante, constituyeron una intimidación.

Al llegar al domicilio, la denunciante subió en un estado de bloqueo. En el portal y el ascensor él volvió a insistir en que le practicara sexo oral, accediendo nuevamente bajo presión. Ya en la vivienda, pese a que ella manifestó que no quería mantener relaciones sin preservativo y a que él aseguró inicialmente que no habría penetración, la sujetó por el cuello y la penetró vaginalmente por la fuerza, sin su consentimiento y pese a sus reiteradas negativas. Tras los hechos, ella le recriminó lo sucedido y abandonó el domicilio. Posteriormente volvieron a verse una vez más, en un contexto que la denunciante describe como de control extremo y malestar.

El 6 de enero de 2022, la denunciante sufrió un ataque de pánico e inició tratamiento psicológico y psiquiátrico. 

Sobre el autor
La periodista Clara Cerrada, redactora de ElConstitucional.es
Clara Cerrada

Redactora de ElConstitucional.es

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