No solo con el accidente de Adamuz Vox se ha desmarcado del resto de las formaciones políticas. También ha decretado una ofensiva urgente y total por el accidente ferroviario en las cercanías de Cataluña, sin que ni siquiera hayan transcurrido 24 horas del descarrilamiento en la localidad barcelonesa de Gélida.
El portavoz de Vox en el Parlament de Cataluña, Joan Garriga, ha comparecido este miércoles en la Cámara catalana tras registrar la petición de comparecencia del presidente de la Generalitat, Salvador Illa, o, en su luga, del conseller de Presidencia, Albert Dalmau. Dalmau sustituye estos días al president, ingresado en el Hospital Vall d´Hebron por un proceso infeccioso.
Además, Vox ha registrado las peticiones de comparecencia de la consellera de Territorio, Sílvia Paneque; de la titular de Interior, Núria Parlon; del presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia; del presidente de Adif, Luis Pedro Marco, y del director de Rodalies de Cataluña, Òscar Playà.
Garriga ha asegurado que el accidente de Gélida "no se trata de un hecho aislado, no es mala suerte, es el resultado de años de dejadez y despreocupación". Y ha calificado la gestión de "totalmente criminal" y ha denunciado que "la administración se llena de enchufados y de estómagos agradecidos, también de estómagos separatistas. Y las vías están abandonadas".