El agitador ultra Vito Quiles, nuevo influencer de confianza del Partido Popular, ya no solo para el PP de Madrid, sino ahora del partido como concepto general, se ha convertido en protagonista de un acto público que supera cualquier línea roja.
Como hemos informado desde 'El Constitucional', Quiles será el protagonista del cierre de campaña del Partido Popular en Aragón. Esto resulta sorprendente y, sin duda, supone una línea roja que el partido ha traspasado: ensalzar y dar visibilidad mediática a un agitador ultra que sistemáticamente publica bulos en sus redes sociales, que día tras día desmontamos en 'ElConstitucional.es'. También hay que destacar que no solo difunde desinformación, sino que también acosa a políticos y periodistas, como se ha documentado semana tras semana y mes tras mes. Su labor está lejos de ser periodismo; su método es acosar, como cualquier ultra de extrema derecha.
El Partido Popular, al elevarlo a protagonista en un cierre de campaña, traspasa una línea que ningún partido político debería cruzar, especialmente uno tan histórico como el PP, en el mismo lugar que el Partido Socialista.
Me conocen de sobra: he criticado en varias ocasiones los pactos de los independentistas con el PSOE, pero lo que hace ahora el PP es traspasar una línea aún más grave y preocupante: blanquear y ensalzar a alguien que no ejerce periodismo, a un individuo que acosa, que difunde desinformación y, en consecuencia, boicotea la democracia.
Elevar a Quiles como protagonista, y más aún en un cierre de campaña, es inaudito. El PP, como gran partido representante de la democracia, al igual que el PSOE, no debería permitir este tipo de actuaciones, ni por un rédito electoral, político o ideológico.
Periodistas de distintas líneas editoriales e ideologías hemos sufrido directamente el boicot sistemático de Quiles, especialmente aquellos que cubrimos información parlamentaria en el Congreso. Sus actuaciones son de ultra, no de periodista, y cualquier persona con dos dedos de frente lo puede reconocer. Esto no es cuestión de ideología, sino de democracia.
Cabe recordar que Vito Quiles fue candidato en las listas de SALF, el partido de Alvise Pérez. Entonces nos tendríamos que preguntar, ¿qué hace otro candidato en un acto otro partid?, además que se trata otro agitador como Alvise. Es increíble.
Por mucho que desde el PP hayan calculado un posible rédito político o electoral, blanquear y dar cobertura mediática a una persona que sistemáticamente va en contra de valores básicos de la democracia, como la libertad de información, es traspasar una línea roja. En España, lamentablemente, aún no existe un límite legal frente a la desinformación.