Sin sorpresa, Extremadura entra ahora en un impasse político de dos meses antes en el que se resolverá el dilema: o María Guardiola es investida o los extremeños volverán a las urnas.
Tal como estaba previsto tras el anuncio previo de Vox, la candidata del PP a la presidencia de la Junta de Extremadura ha caído en la segunda votación para su investidura, con 29 votos a favor, 36 en contra y 0 abstenciones.
De esta forma, desoyendo los mensajes de Génova 13, la ultraderecha ha votado junto a la izquierda (PSOE y Unidas por Extremadura) por lo que ahora se abre un plazo de dos meses, hasta el 4 de mayo, donde podrían celebrarse todos los plenos que se considere para investir a Guardiola.
De no ser así, una vez finalizado este plazo, Extremadura volverá a las urnas 54 días después del 4 de mayo, es decir, el próximo mes de julio.