Quien busca un perro salchicha suele preguntar por el color, el pelo y el tamaño. Conviene añadir una pregunta sobre la espalda. El teckel, que es el nombre de la raza en el estándar oficial, encabeza las estadísticas de enfermedad del disco intervertebral, la que provoca las hernias discales, y la talla miniatura es la más afectada.
Más de ocho veces la media
Un estudio publicado en 2012 en la revista de la Asociación Americana de Medicina Veterinaria (JAVMA) revisó los partes de una aseguradora de Suecia sobre 665.249 perros. La enfermedad discal apareció de media en 27,8 casos por cada 10.000 perros y año de seguro. En el teckel miniatura la cifra fue de 237,1, la más alta de todas las razas y más de ocho veces la media. Le seguían el teckel estándar, con 141,5, y el dóberman, con 88,6.
Son unos dos de cada cien teckels miniatura al año con un problema de disco que necesitó veterinario.
Más largo y más pequeño, más riesgo
Un estudio británico publicado en 2013 en la revista PLOS ONE midió a 700 perros atendidos en un hospital veterinario de referencia del Reino Unido, 79 de ellos con hernia discal en la zona toracolumbar. El riesgo crecía con la longitud de la espalda en relación con la altura. En el teckel miniatura, la probabilidad de hernia entre los perros de ese hospital pasaba de 0,30 a 0,68 al comparar una espalda 1,1 veces más larga que la altura a la cruz con otra 1,5 veces más larga. El sobrepeso y un esqueleto más pequeño también aumentaban el riesgo.
Los autores recomiendan no seleccionar perros cada vez más largos ni más pequeños en las razas con riesgo, y mantener delgados a los que ya lo tienen.
«Toy» y «micro» no son tallas de la raza
Esa recomendación choca con los anuncios de «teckel toy», «mini toy» o «micro». El estándar oficial de la raza, el número 148 de la Federación Cinológica Internacional (FCI), reconoce tres tallas, estándar, miniatura y kaninchen, y las define por el perímetro del pecho a los 15 meses, no por el peso. Las demás etiquetas no corresponden a ninguna variedad reconocida, y según el estudio británico un perro más pequeño tiene más riesgo de hernia.
Cinco preguntas para el criador
- ¿Alguno de los padres ha tenido problemas de espalda? Y, si se puede, verlos moverse.
- ¿En qué talla del estándar están los padres y qué perímetro de pecho tienen?
- ¿Están los padres en su peso?
- ¿Cuál es su número de núcleo zoológico o de registro de criador? Desde la Ley 7/2023 de bienestar animal, solo los criadores registrados pueden vender perros, y el anuncio tiene que incluir ese número.
- ¿Está el microchip del cachorro a nombre del criador? Tiene que estarlo antes de la venta, y se puede pedir que lo lean delante.
Petstoyland, un criadero de la provincia de Castellón que entrega cachorros en toda la península, tiene su núcleo zoológico autorizado por la Generalitat Valenciana con el registro provincial CS-24 y lo publica en el pie de su web. Quien quiera comprar un perro salchicha encuentra en su ficha de la raza el carácter, el peso, la esperanza de vida y los cachorros que tiene en venta.
Después de la compra
El estudio británico señala el sobrepeso como factor de riesgo, y es el que queda en manos del dueño una vez el perro está en casa. Queda también un trámite: pasar la titularidad del microchip al nombre del comprador en el registro de su comunidad autónoma.
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