El Ministerio de Defensa ha remitido este jueves al juzgado de guardia de Ceuta y a la Fiscalía la información sobre unos audios en los que militares presumen entre risas de agredir a personas migrantes. El departamento de Margarita Robles incorpora esta publicación a la documentación que ya había enviado el 30 de septiembre, después de que Amnistía Internacional denunciara palizas, humillaciones y posibles torturas cometidas por miembros de las Fuerzas Armadas desplegados en la ciudad.
Las grabaciones, publicadas en exclusiva por 'elDiario.es', recogen una conversación entre al menos tres militares durante un servicio de vigilancia. En ella describen golpes por sorpresa, engaños para acercarse a las víctimas y prácticas vejatorias. "Sin guantes mola más, porque suena. Pero con guantes duele", se escucha mientras los participantes se ríen.
Defensa ha comunicado que adjunta la noticia a la información remitida a las autoridades judiciales por contener referencias a "supuestas conductas delictivas por parte de personal militar desplegado en Ceuta". "Se remite la información a los efectos oportunos y para preservar el buen nombre de las Fuerzas Armadas", añade el comunicado. La remisión amplía la documentación sobre unos hechos para los que el ministerio ya había encargado una investigación interna destinada a esclarecer responsabilidades individuales.
Golpes por sorpresa y humillaciones
La conversación se produjo la noche del 21 al 22 de septiembre, junto a un vehículo oficial en la carretera próxima al Centro de Estancia Temporal para Inmigrantes (CETI). Los soldados estaban de servicio y hablaban en un lugar de acceso público. Personas que se encontraban en las inmediaciones grabaron fragmentos de la charla con varios teléfonos después de escuchar lo que estaban relatando.
Uno de los participantes cuenta que llevaron a dos migrantes detrás del vehículo preguntándoles por una supuesta tarjeta. Otro completa el relato describiendo un golpe que la víctima habría recibido desprevenida. "Y se la he dado sin que se la espere", afirma. En otro pasaje comentan que a un hombre se le saltaron las lágrimas después de un guantazo y se burlan de su reacción. Son relatos de los propios interlocutores sobre agresiones cuya autoría y circunstancias deben esclarecer las investigaciones.
También describen una supuesta práctica en la que se obligaría a un migrante a golpear a otros bajo la amenaza de recibir él mismo una paliza. Uno de los soldados atribuye esa actuación a miembros de los Regulares y la compara, con entusiasmo, con las pruebas de la saga de terror 'Saw'. Esa referencia aparece en su relato; la unidad de quienes intervienen en las grabaciones no ha podido ser identificada por la investigación periodística.
Las referencias al dolor se mezclan con comentarios sobre evitar escuchar a quienes encuentran durante sus intervenciones. "Los primeros dos días los escuchaba, pero como les escuches, te pones malo. Porque te cuentan cada historia...", dice uno de ellos antes de poner en duda esos testimonios. El sufrimiento y las historias personales de los migrantes aparecen así como algo que prefieren dejar de escuchar, mientras las agresiones que cuentan provocan las risas de sus compañeros.
Amnistía exige respuestas a Robles
El director de Amnistía Internacional España, Esteban Beltrán, ha considerado que las grabaciones refuerzan las denuncias que la organización había documentado sobre el terreno. A su juicio, describen "operaciones de castigo que buscan humillar a inmigrantes", ajenas a una actuación de legítima defensa. "Y en este caso puede ser claramente tortura, tratos crueles, inhumanos y degradantes", ha advertido este jueves.
La organización ha enviado una carta a Robles para reclamar información sobre las investigaciones y las medidas adoptadas. Quiere saber si las pesquisas son exhaustivas y si se ha suspendido cautelarmente a militares implicados en los abusos denunciados. Sus preguntas afectan tanto al esclarecimiento de lo sucedido como a las garantías para unas personas que continúan en una situación de especial vulnerabilidad.
Las denuncias llevan un mes acompañadas de distintos elementos de prueba. El 15 de septiembre se publicaron los primeros testimonios, con fotografías e informes médicos; el 25 llegaron vídeos que mostraban agresiones de uniformados a migrantes. El informe de Amnistía recogió después palizas, acoso, humillaciones y robos de dinero y teléfonos. Defensa lo trasladó a la Fiscalía y al juzgado el día 30 y pidió al Mando de Operaciones que investigara las posibles responsabilidades individuales.
Ese procedimiento ya estaba en marcha cuando Robles defendió públicamente, el pasado domingo 11 de octubre, a los soldados destinados en Ceuta. "Me siento profundamente orgullosa de la labor que realizan, una labor callada que ha sufrido alguna crítica injusta fruto del desconocimiento", afirmó la ministra. El comunicado difundido este jueves no detalla los resultados de las pesquisas ni posibles suspensiones cautelares de militares concretos, dos de las cuestiones sobre las que Amnistía reclama una respuesta.