La Asamblea de Extremadura ha investido este miércoles a María Guardiola como nueva presidenta autonómica con 40 votos a favor y 25 en contra, en una sesión que ha puesto fin a meses de negociaciones y desencuentros con Vox. La líder del PP logra así su objetivo en un segundo intento, tras un periodo de tensiones con el partido de Santiago Abascal que retrasó su llegada al cargo. La sesión ha concluido con la ovación de los diputados de PP y Vox, certificando un acuerdo que permitirá a Guardiola gobernar durante los próximos cuatro años.
La investidura llega después de semanas de negociaciones entre los populares con Vox, marcadas por desencuentros públicos y cambios de postura por parte de Guardiola. Finalmente, el acuerdo alcanzado entre ambas formaciones ha permitido desbloquear la situación política en la comunidad y garantizar la formación de un nuevo Ejecutivo autonómico.
El pacto contempla la entrada de Vox en el Gobierno regional, donde asumirá áreas clave como Servicios Sociales, con rango de Vicepresidencia, y Agricultura, además de la designación del senador autonómico. Este acuerdo ha sido determinante para que los 11 diputados de Vox respaldaran la investidura de Guardiola, consolidando así una mayoría absoluta en la Asamblea.
Durante el debate, los grupos de la oposición, encabezados por el PSOE y Unidas por Extremadura, criticaron el acuerdo entre populares y Vox, cuestionando tanto el reparto de competencias como el rumbo político que tomará la comunidad en esta nueva etapa. A pesar de ello, la mayoría parlamentaria sellada entre ambos partidos ha permitido a Guardiola iniciar su mandato al frente de la Junta para los próximos cuatro años.