Galicia despidió este viernes a Xosé Manuel Beiras con una ovación de más de veinte minutos. Centenares de personas acompañaron la salida de su féretro del Museo do Pobo Galego, en Santiago, entre lágrimas y gritos de "Beiras, amigo, Galicia está contigo". Sus familiares y compañeros como Martiño Noriega y Antón Sánchez llevaron el ataúd hasta el coche fúnebre que lo trasladaría al cementerio de Boisaca.
El histórico dirigente nacionalista, fallecido el jueves a los 90 años en su casa de Brión, recibió un homenaje que desbordó el auditorio y obligó a muchos asistentes a seguirlo desde el claustro y el jardín. Sobre el féretro, cubierto con la bandera gallega con el escudo de Castelao, descansaba su característico sombrero marrón. Noriega, amigo y compañero de militancia, le dedicó unas palabras que recogían el sentimiento de muchos presentes. "Fuiste el presidente que merecemos y nunca tuvimos".
Multitudinaria despedida a Beiras con llamada a seguir su "estela": "Fuiste el presidente que merecemos y nunca tuvimos"https://t.co/AZlq8u1DlF pic.twitter.com/OcYvv3XOdV
— Europa Press TV (@europapress_tv) October 9, 2026
El maestro y el amigo
Ana Pontón acudió "con el corazón encogido". La portavoz nacional del BNG recordó a quien había marcado la historia de Galicia y a varias generaciones, incluida la suya. Destacó su capacidad para conectar con la gente y quiso detenerse en su "gran corazón y humanidad", junto a su trabajo como profesor e intelectual.
Su hijo Ricardo Beiras García-Sabell habló en nombre de la familia y acercó al público a un padre que se encontraba a gusto entre la gente de las aldeas y las tascas, conocía profundamente la geografía gallega y defendía a los desfavorecidos. También hubo risas cuando recordó lo presumido que era y la imagen tan reconocible que había construido junto a Aurichu Pereira, su compañera.
A lo largo de la jornada se acercaron antiguos alumnos, profesores, libreros, camareros y militantes. El reconocimiento reunió también a representantes de distintas fuerzas políticas, desde los expresidentes socialistas Emilio Pérez Touriño y Fernando González Laxe hasta el conselleiro de Cultura, José López Campos, y la secretaria general del PP gallego, Paula Prado.
La alcaldesa de Santiago, Goretti Sanmartín, reivindicó la necesidad de difundir su obra, después de haber propuesto concederle la Medalla de Oro de la ciudad. Abel Caballero pidió a la Xunta que rectificara y declarase un día de luto, mientras el músico y escritor Antón Reixa, entre lágrimas, reclamó un lugar para Beiras en el Panteón de Galegos Ilustres. Fueron peticiones de reconocimiento para una figura que había acompañado durante décadas la vida política y cultural gallega.
La voz que desafió a Fraga y Feijóo
Catedrático de Economía en la Universidad de Santiago, Beiras publicó en 1972 'O atraso económico de Galicia', una obra de referencia para estudiar las causas del atraso de su tierra. Había participado en la fundación del Partido Socialista Galego en 1963 y del BNG en 1982. Bajo su liderazgo, el Bloque alcanzó 18 diputados en 1997 y se convirtió en la segunda fuerza del Parlamento gallego, por delante de los socialistas.
Su intensidad parlamentaria dejó imágenes que siguen formando parte de la memoria política de Galicia. En 1993 protestó zapato en mano contra la reforma que elevaba del 3% al 5% el mínimo electoral para obtener representación. En abril de 2013 golpeó con la mano la mesa del escaño de Alberto Núñez Feijóo, durante un debate sobre sus fotografías con Marcial Dorado, después de que el entonces presidente aludiera burlonamente a aquel episodio y a su emoción en una sesión anterior.
Para entonces, Beiras había abandonado el BNG y fundado Anova, desde donde impulsó alianzas con otras fuerzas de izquierda. En 2024 volvió a apoyar la candidatura del Bloque encabezada por Ana Pontón, en un acercamiento político tras años de separación. Este viernes, compañeros de esas distintas etapas compartieron la despedida.
La música también tuvo un lugar íntimo en el homenaje. El flautista Luis Soto interpretó Debussy y 'Alfonsina y el mar', la canción que Beiras tocaba al piano en recuerdo de Aurichu. Después sonó el himno gallego y, al salir el féretro, las gaitas interpretaron la marcha del Antiguo Reino de Galicia. El cortejo partió hacia Boisaca, donde descansan su compañera y su amigo Isaac Díaz Pardo.