Podemos ha exigido este lunes la dimisión del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, por las cargas policiales registradas al término de la multitudinaria manifestación contra la masificación turística celebrada el domingo en Palma. El coportavoz de la formación, Pablo Fernández, ha calificado la intervención de "salvaje e intolerable" y también ha reclamado la salida del delegado del Gobierno en Baleares, Alfonso Rodríguez.
La actuación dejó ocho manifestantes atendidos por los servicios sanitarios, entre ellos un fotoperiodista que recibió un golpe en la cabeza mientras cubría los incidentes. Dos personas fueron trasladadas al hospital y recibieron el alta durante la madrugada. La Policía Nacional cifra además en cinco los agentes heridos y mantiene detenido a uno de los participantes.
Exigimos responsabilidades políticas por las salvajes e intolerables cargas policiales contra las miles de personas que salieron a las calles en Palma para poder ejercer su derecho a acceder a una vivienda y en contra de la turistificación.
— Podemos (@PODEMOS) July 27, 2026
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"Esto es inadmisible", ha denunciado Fernández durante una rueda de prensa. El dirigente morado sostiene que los agentes cargaron contra ciudadanos que reclamaban su derecho a acceder a una vivienda y protestaban frente a unas políticas que, según sus palabras, "ponen una alfombra roja a los fondos buitre y a los fondos de inversión".
Podemos sitúa la responsabilidad política en Rodríguez y en Marlaska, al que presenta como el máximo responsable del dispositivo policial. La petición se suma a las formuladas por Més per Mallorca y por Menys Turisme, Més Vida, la plataforma encargada de organizar la movilización.
Una marcha multitudinaria que terminó entre cargas
La protesta reunió a unas 25.000 personas según la Policía Nacional y hasta 70.000 de acuerdo con los convocantes. Bajo el lema "Mallorca al límit", la marcha recorrió el centro de Palma para reclamar una reducción de la presión turística y medidas frente a la crisis de vivienda, la saturación de los servicios públicos y el deterioro ambiental.

La movilización transcurrió pacíficamente durante prácticamente todo el recorrido. La tensión comenzó cuando la Policía cerró el acceso a Ses Voltes, el espacio situado junto a la catedral donde debía celebrarse el acto final, después de limitar su aforo a 2.000 personas.
Los organizadores trasladaron entonces la lectura del manifiesto al entorno del Parc de la Mar. Ya entrada la noche, miles de asistentes quedaron concentrados frente al dispositivo policial desplegado en la avenida Antoni Maura. Un grupo reducido lanzó botellas y otros objetos, una actuación que fue recriminada por parte de los propios manifestantes.
Los agentes respondieron con varias cargas y salvas de advertencia. Las imágenes difundidas muestran porrazos contra personas situadas cerca del cordón policial y el golpe sufrido por el fotoperiodista, cuya actuación ya será investigada internamente.
La versión de la Policía sostiene que un grupo de unas 200 personas adoptó una actitud violenta, atacó a una pareja de turistas y lanzó palos, piedras, latas y tornillos contra los agentes. Según el atestado policial recogido por EFE, el detenido derribó y agredió a un policía que había acudido a auxiliar a los turistas.
La plataforma convocante rechaza ese relato sobre el origen de los incidentes y denuncia una intervención "totalmente injustificada y desproporcionada". También acusa al dispositivo de golpear a manifestantes pacíficos y dificultar la atención de algunos heridos una vez comenzaron las cargas.
El delegado cuestiona la actuación y descarta dimitir
Alfonso Rodríguez ha reconocido que algunas de las imágenes son "inaceptables" y ha solicitado un informe exhaustivo para esclarecer lo ocurrido. El delegado admite que varios agentes emplearon la fuerza contra personas que aparentemente no suponían ninguna amenaza, aunque descarta asumir la petición de dimisión planteada desde la izquierda.
Sigo con preocupación los hechos posteriores a la manifestación de hoy.
— Alfonso Rodríguez (@AlfonsoCalvia) July 26, 2026
Hay imágenes que son inaceptables. Pediré informe exhaustivo de las actuaciones y las explicaciones necesarias, para que se asuman las responsabilidades que hubiere.
Deseo una pronta recuperación a heridos.
Rodríguez se reunirá con el jefe superior de la Policía Nacional en Baleares, José Antonio Puebla, para revisar el dispositivo. "Lamento lo sucedido", ha declarado antes de precisar que las órdenes concretas de cargar se adoptan sobre el terreno y que la investigación deberá establecer si en algún momento la respuesta fue desmedida.
La presidenta balear, Marga Prohens, también ha reclamado explicaciones a la Delegación del Gobierno, mientras la secretaria de Estado de Turismo, Rosario Sánchez, ha tachado de "vergonzosas" las imágenes y ha pedido que se aclaren todas las responsabilidades.
La polémica ha desplazado parcialmente las reivindicaciones de una protesta convocada por más de un centenar de entidades. Baleares recibió 18,9 millones de visitantes durante 2025 frente a una población estable de alrededor de 1,2 millones de personas, unas cifras que han intensificado el debate sobre el acceso a la vivienda, el consumo de recursos y la dependencia económica del turismo.
Podemos mantiene su exigencia sobre Marlaska y Rodríguez, mientras la Delegación espera los informes policiales. La investigación deberá identificar ahora quién ordenó las cargas, qué agentes golpearon a personas ajenas a los altercados y por qué el cierre de Ses Voltes terminó convirtiendo el final de una marcha pacífica en una noche de heridos.
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