La ultraderecha ha elevado este martes la tensión alrededor de la acampada por la vivienda de la Puerta del Sol. Varios grupos y referentes ultras han difundido mensajes para acudir a la plaza y expulsar por la fuerza a quienes permanecen allí desde el sábado, hasta el punto de hablar abiertamente de echarlos "a patadas".
El mensaje más explícito lo ha publicado Pedro Chaparro, presidente del partido neonazi Democracia Nacional. El dirigente ultra ha asegurado que bastaría con "un grupo decidido de valientes" para "correr" a los activistas y ha mostrado su "apoyo total" a las convocatorias que circulan para enfrentarse a la acampada.
Chaparro ha acompañado su llamamiento con insultos contra los manifestantes y referencias xenófobas a la crisis migratoria. El presidente de Democracia Nacional fue condenado a dos años y nueve meses de prisión por el asalto al centro cultural Blanquerna de Madrid en 2013, donde un grupo de ultraderechistas irrumpió violentamente durante un acto institucional de la Diada.
Dicen que son indesalojables, pero bastaría con un grupo decidido de valientes para correrlos y echarlos a patadas. A los acampados en Sol, no les importa Mari Carmen ni la vivienda social, ni mucho menos las chiquillas violadas en los campamentos Ceutíes y las inseguras calles… https://t.co/AIKEfuAEzO pic.twitter.com/Qpta7DuCAs
— Pedro Chaparro Velacoracho🏴 (@PedroChaparroDN) September 29, 2026
También ha alimentado la amenaza Daniel Esteve, líder de Desokupa y habitual de las movilizaciones de extrema derecha. "Me acaba de decir un pajarito que esta noche habrá fiesta en la puerta de los piojosos... ¿Las 12 campanadas?", ha escrito en X junto a varios emoticonos de risa.
El mensaje evita concretar una convocatoria, pero menciona directamente la Puerta del Sol y ha sido interpretado por los organizadores como un aviso sobre una posible irrupción durante la noche. En otros canales se ha señalado las 20.00 como hora de concentración, mientras Democracia Nacional también ha difundido otra convocatoria para el próximo 3 de octubre.
La acampada controla los accesos ante posibles infiltrados
El Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid ha respondido convocando a la ciudadanía para proteger la acampada y mantener una resistencia pacífica. Los organizadores han restringido la entrada al espacio ocupado por las tiendas y han cerrado el paso a turistas y visitantes ante el temor de que puedan acceder personas vinculadas a los grupos ultras.
"Queremos intentar que no entren infiltrados", han explicado algunos de los acampados. Dentro del recinto también se han repartido mascarillas como medida preventiva y se ha pedido a quienes permanecen allí que estén comunicados, eviten desplazarse solos y avisen ante cualquier movimiento sospechoso.
"Los perros de los rentistas amenazan con venir a agredir a la gente que está acampando en Sol", ha denunciado el Sindicato. La organización atribuye esta ofensiva a la capacidad de la protesta para colocar la vivienda en el centro del debate político y ha asegurado que continuará en la plaza. "Ni pudieron, ni pueden, ni podrán desalojarnos", ha advertido.
Los perros de los rentistas amenazan con venir a agredir a la gente que está acampando en Sol. Les molesta que nos organicemos para luchar por la vivienda y nuestros derechos. Ya es hora de que el miedo cambie de bando. Ni pudieron, ni pueden, ni podrán desalojarnos. Te esperamos pic.twitter.com/5OV6eXMRig
— Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid (@InquilinatoMad) September 29, 2026
Durante una de las asambleas, una activista ha explicado por megáfono que la respuesta se organizará de manera conjunta y sin buscar enfrentamientos. "Nos estamos organizando para hacerlo de forma no violenta, para que nadie se tenga que ir y nadie sufra", ha trasladado antes de reclamar a los presentes que extremen las precauciones.
La Policía Nacional ya ha tenido que escoltar este martes fuera de la zona a varias personas que habían acudido con pancartas de ultraderecha. La Delegación del Gobierno en Madrid ha reiterado que mantendrá el dispositivo destinado a proteger la seguridad ciudadana y considera que la acampada continúa desarrollándose de forma pacífica.
Sol mantiene la protesta pese a los decretos del Gobierno
La acampada afronta su cuarta noche con más de 300 tiendas instaladas en la Puerta del Sol. Comenzó el sábado, después de la multitudinaria manifestación convocada tras el desahucio de Maricarmen Abascal, y pretende mantenerse al menos hasta el viernes, cuando el Congreso votará los dos decretos de vivienda aprobados por el Consejo de Ministros.
El primer texto amplía hasta 2030 la protección frente a los desahucios de hogares vulnerables, endurece la regulación del alquiler temporal y de habitaciones y permite prolongar durante dos años determinados contratos que finalicen antes de 2029. Un segundo decreto recoge por separado la renovación automática de los alquileres, la principal reclamación del movimiento.
El Sindicato considera insuficiente esa división y teme que permita aprobar el primer paquete mientras el Congreso tumba la renovación automática. "O decreto Maricarmen en su totalidad, en un solo decreto, o cualquier otra cosa será una farsa", ha advertido su portavoz Valeria Racu.
A esa presión se suma el ultimátum lanzado por el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso, que ha dado 48 horas a la Delegación para desalojar la plaza y amenaza con emprender acciones judiciales. El delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, ha rechazado intervenir mientras la concentración siga siendo pacífica y ha exigido al Ejecutivo autonómico que respete el derecho fundamental de reunión.
La ofensiva institucional y las amenazas ultras proceden de ámbitos distintos y ningún dato acredita una coordinación entre ambas. Coinciden, sin embargo, sobre una protesta que ha decidido continuar hasta la votación del viernes. Con los accesos controlados y la Policía desplegada en el entorno, las tiendas siguen plantadas en la Puerta del Sol.
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