El portavoz de Vox en Extremadura, Óscar Fernández Calle, ha anunciado que el partido liderado por Santiago Abascal no va a apoyar la investidura de la candidata del Partido Popular, María Guardiola, en la primera votación de este miércoles. En este contexto, Fernández se ha apoyado manifestando que la acción de gobierno de la 'popular' está falta de ambición. “Es difícil darle la confianza a ustedes cuando no se la da ni su propio partido”, ha expresado el de ultraderecha recordando cuando la dirección del PP le quitó el control a Guardiola sobre las negociaciones con los de Abascal en Extremadura.
"¿Para qué nos pide su voto Guardiola? ¿Para seguir haciendo lo mismo que estos años? Entonces ya le digo yo que no", ha comenzado el portavoz de extrema derecha reiterando su "no" a la investidura de Guardiola."Ahora mismo no hay acuerdo y Vox no apoyará hoy a María Guardiola para que sea presidenta. Pero estamos dispuestos a seguir buscando un acuerdo", ha recalcado.
Así, el candidato de Vox en Extremadura, ha continuado ampliando sus exigencias. Le ha reclamado bajadas de impuestos aún más profundas, la supresión completa de los 82 millones de euros que las compañías eléctricas abonan como ecotasa por la central nuclear de Central Nuclear de Almaraz, una postura firme en contra del llamado pacto verde y el rechazo a cualquier distribución de menores migrantes entre territorios. Además, propone que en las ayudas sociales —como las destinadas a vivienda, empleo y formación— se dé prioridad a los ciudadanos españoles.
A su vez, le ha reprochado a la del PP que su dirección nacional se haya metido por medio de las negociaciones. “Es difícil darle la confianza a ustedes cuando no se la da ni su propio partido”, ha espetado el ultra y ha reiterado: “Sigamos hablando como hemos empezado a hacerlo, sin ruido, sin filtraciones, sin torpedos de Génova”.
El equipo de Feijóo asaltó las negociaciones
Tras varios avisos en privado por parte del líder de los 'populares', la dirección nacional decidió reducir al máximo la presencia mediática de Guardiola llevando a cabo una reprimienda pública instándola a "hacer menos ruido en los medios de comunicación y trabajar más". Así, la vicesecretaria nacional de Sanidad y Política Social, Carmen Fúnez, fue quien le comunicó a la extremeña la decisión.
El detonante de las advertencias a María Guardiola fue la entrevista que concedió al periódico 'OKDiario' en la que sostuvo: “El feminismo que defiendo es el feminismo que defiende Vox”. No obstante, su equipo quiso rectificarla diciendo que el medio no había transcrito adecuadamente sus palabras. “El feminismo que defiendo, estoy convencida de que es el feminismo que defiende Vox”, defendieron.
Así, Fúnez fue preguntada por estas declaraciones y expresó: “Sobra ruido y falta trabajo serio alrededor de una mesa”.
Los bandazos de Guardiola con Vox
Han sido constantes los bandazos y discrepancias de María Guardiola con los de Abascal. En este sentido, el 20 de junio de 2023, dejó clara su postura sobre la entrada de Vox en los gobiernos autonómicos: “Yo no puedo dejar entrar en gobierno a aquellos que niegan la violencia machista (…) a quienes están deshumanizando a los inmigrantes”. Su firmeza en temas sociales marcó desde entonces su relación Santiago Abascal, mostrando una línea totalmente separada a las políticas ultras de Vox.
En diciembre de 2025, siguió esta línea ideológica y volvió a criticar a Vox y a su líder calificando el “tufo machista” de Abascal. “Yo no paso por el aro de lo que quiera el señor Abascal que no conoce Extremadura”, sentenció a su vez.
Repitió declaraciones similares en febrero de 2026 alegando que el Partido Popular había conseguido el 43% de los votos por lo que era innecesario "travestirse" de Vox. Y culminó sus bandazos sosteniendo que su “única intención es llegar a un acuerdo” con la extrema derecha.