Los ronquidos son uno de los problemas de sueño más comunes en adultos, pero también uno de los más difíciles de resolver. Ahora, una nueva intervención quirúrgica mínimamente invasiva abre la puerta a una solución eficaz para muchos pacientes.
Un estudio del Departamento de Otorrinolaringología de la Clínica Universidad de Navarra ha analizado los resultados de una técnica aplicada sobre el paladar que consigue reducir de forma significativa la intensidad de los ronquidos, sin necesidad de hospitalización.
En qué consiste esta cirugía para dejar de roncar
La técnica, conocida como palatoplastia “Double-W”, actúa directamente sobre el paladar blando.
El objetivo es sencillo: tensar esa zona para evitar que vibre durante el sueño. Esa vibración es, precisamente, la que provoca el sonido del ronquido.
Se trata de una intervención breve, que se realiza con anestesia local y sin necesidad de ingreso. El procedimiento es mínimamente invasivo y está diseñado para reducir las molestias posteriores.
Los datos del estudio apuntan a una mejora clara en los pacientes tratados.
Según los resultados:
- El 80% de los pacientes redujo los ronquidos aproximadamente a la mitad
- Muchos dejaron de roncar de forma habitual
- No se registraron complicaciones graves
Las molestias más frecuentes tras la intervención fueron leves, principalmente dolor al tragar, y se controlaron con analgésicos.
Además, un dato relevante: el 87% de los pacientes repetiría la intervención si fuera necesario.
Para quién está recomendada esta intervención
Este tipo de cirugía no está pensada para todos los casos.
Está dirigida principalmente a:
- Adultos con ronquidos intensos
- Personas sin apnea del sueño moderada o grave
- Pacientes sin comorbilidades importantes como obesidad
El objetivo es mejorar la calidad del descanso en casos donde el problema está relacionado con la vibración del paladar.
Por qué roncamos realmente
El ronquido se produce cuando, durante el sueño, los músculos de la garganta se relajan.
Esa relajación hace que las vías respiratorias se estrechen y que el aire tenga que pasar con más fuerza, generando vibración en los tejidos.
Cuanto más estrecha es la vía aérea, mayor es el sonido.
Existen varios factores que pueden favorecer o empeorar los ronquidos:
- Problemas nasales, como congestión o desviación del tabique
- Inflamaciones por alergias o sinusitis
- Consumo de alcohol o tabaco
- Ciertos medicamentos
- Dormir boca arriba
También influyen aspectos como la falta de descanso o el tono muscular debilitado en la zona de la garganta.
Aunque son más frecuentes en adultos, los ronquidos también pueden aparecer en niños.
En estos casos, suelen estar relacionados con las adenoides o vegetaciones, que pueden dificultar el paso del aire durante el sueño.
La aparición de técnicas menos invasivas como esta supone un avance para quienes sufren ronquidos de forma habitual.
Sin necesidad de hospitalización y con una recuperación rápida, este tipo de intervención ofrece una alternativa para mejorar la calidad del sueño en casos seleccionados.