La estabilidad de estos últimos días tiene fecha de caducidad. Tras varias jornadas de calma en buena parte del país, con cielos despejados y temperaturas al alza, el tiempo se prepara para cambiar con la llegada de la borrasca Therese, un sistema atlántico que volverá a traer lluvias, viento y un ambiente más inestable.
Durante este martes, la situación seguirá siendo en general tranquila en la Península y Baleares, con predominio de altas presiones y solo algunas nubes bajas en puntos del norte y del Mediterráneo. Pero este escenario es solo un paréntesis. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ya ha puesto el foco en el cambio que llegará a partir del miércoles.
🌀 Nuestros colegas portugueses de @ipma_pt han nombrado a la borrasca Therese.
— AEMET (@AEMET_Esp) March 16, 2026
➡️ Canarias será la zona de España más afectada, con lluvias localmente fuertes, tormentas, vientos intensos y temporal marítimo a partir del miércoles 18.
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Canarias será la primera zona afectada
Canarias será el primer territorio en notar con claridad los efectos de la borrasca. El archipiélago recibirá de lleno el impacto de Therese, con precipitaciones que podrían ser localmente intensas, además de tormentas, rachas de viento fuertes y un empeoramiento notable del estado del mar.
Las islas de mayor relieve serán las más afectadas, donde no se descartan acumulados significativos en poco tiempo. A esto se suma que la borrasca tenderá a mantenerse relativamente estacionaria durante varias horas, lo que favorecerá que los frentes asociados descarguen de forma continuada. En ese contexto, se esperan episodios de chubascos persistentes que podrían ir acompañados de tormenta e incluso granizo de forma puntual.
El cambio llegará de forma progresiva a la Península
En la Península, el cambio será más progresivo, aunque también evidente. La aproximación de Therese desde el Atlántico empezará a notarse con un aumento de la nubosidad, sobre todo en el suroeste peninsular.
Andalucía occidental y el entorno del Estrecho serán algunas de las primeras zonas donde podrían registrarse chubascos aislados o tormentas ocasionales. Con el avance de la semana, estas bandas de nubes medias y altas podrían extenderse hacia otras áreas del tercio occidental, dejando un ambiente más inestable que el de días anteriores.
En esta fase inicial, las precipitaciones serán más irregulares que en Canarias, aunque la tendencia apunta a un cambio hacia un patrón más húmedo.
Una temporada de borrascas que bate récords
La llegada de Therese se produce, además, en un contexto poco habitual. Esta borrasca es la número 19 de la temporada 2025-2026, una cifra que rompe todos los registros desde que comenzó el sistema de nombramiento en 2017, cuando el máximo se había situado en 17.
Este incremento refleja una temporada especialmente activa en el Atlántico, con sucesivas borrascas que han ido afectando tanto a la Península como al entorno de Canarias en los últimos meses. Desde la propia Aemet no descartan que, si se agota la lista oficial de nombres, se active un listado adicional consensuado entre los países implicados.
Bajada de temperaturas y viento como protagonistas
El cambio de tiempo también se notará en las temperaturas. Antes de la llegada de la borrasca, las máximas han experimentado un ascenso notable en algunas zonas del norte y del interior, con subidas que han superado los seis grados en áreas como el Cantábrico oriental o el Sistema Ibérico. Este repunte se frenará con la entrada de aire más húmedo e inestable.
El viento será otro de los elementos destacados. En Canarias, las rachas podrían alcanzar intensidad fuerte, mientras que en el sur peninsular ya se han registrado episodios de levante en el entorno del Estrecho y Cádiz, con valores que han superado los 70 kilómetros por hora.
Fin de la estabilidad
El paso de la borrasca Therese pone fin al episodio de estabilidad de los últimos días y abre la puerta a un tiempo más variable en varias zonas del país.