El pasado 18 de enero de 2026 se produjo un grave accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba) en el que un tren de alta velocidad Iryo descarriló invadiendo la vía contraria. Poco después, un tren Alvia de Renfe colisionó con los vagones del Iryo. El accidente ha provocado múltiples fallecidos y numerosos heridos, convirtiéndose en una de las peores tragedias ferroviarias recientes en España.
Esta catástrofe está dando lugar a una proliferación sin precedentes de desinformación en las redes sociales, lugar que nos tiene acostumbrados a la circulación rápida de rumores en momentos de crisis.
Cada día voy a elegir una barbaridad y desmentirla. Estas son las imágenes del brutal impacto sobre la parte anterior izquierda del coche 7. ¿Por qué dice estas cosas esta gente?¿Qué es lo que persigue? https://t.co/Lv3m2z6lIu pic.twitter.com/JaCsdfgsQ3
— Óscar Puente (@oscar_puente_) January 23, 2026
A pesar que en múltiples compadecencias e interacciones con los medios el ministro de transportes, Óscar Puente ha subrayado que la investigación continúa abierta, que aún no se puede establecer una causa definitiva y que toda información debe basarse en pruebas técnicas, siguen surgiendo en el las redes versiones alternativas que se hacen pasar por verídicas.
En esta ocasión, el foco se ha puesto en un comentario de X donde una usuaria cuestiona cómo se había informado del accidente desde el primer momento. La autora señalaba que, según su percepción, desde el inicio se habló de choque entre los trenes antes de escuchar a los testigos o analizar los datos, y que actualmente algunos pasajeros niegan que hubiera colisión.
El propio ministro ha contestado a esta usuaria con imágenes reales de la colisión para que no pueda albergar ningún tipo de duda. Todas estas veriones difundidas por "expertos" pone en relieve la importancia de la labor de verificación para asegurar que la información que llega a la opinión pública esté basada en hechos contrastados.