El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha declarado en una entrevista para el diario británico The Telegraph que se plante abandonar la OTAN debido a la falta de apoyo militar en el conflicto con Irán por parte de los aliados de la Alianza Atlántica. Estas declaraciones llegan tras las críticas del dirigente americano a países aliados como Francia o Gran Bretaña y define la alianza como "un tigre de papel".
El mandatario señaló que durante mucho tiempo ha mantenido dudas sobre la credibilidad de la OTAN. "Diría que es una decisión más que firme", declaró Trump al diario cuando se le preguntó si reconsideraría la permanencia de EE.UU. en la alianza tras el conflicto. "Nunca me dejé convencer por la OTAN. Siempre supe que eran un tigre de papel, y Putin también lo sabe", sentenciaba el presidente americano.
La tensión con los aliados se ha agravado a raíz de que varios países se han negado a respaldar la ofensiva estadounidense o a facilitar infraestructuras clave para las operaciones. Este desacuerdo ha generado un fuerte malestar en la Casa Blanca y ha reabierto el debate sobre el compromiso de Washington con la Alianza.
España ha pasado a ocupar un lugar central en el malestar de Washington tras negarse a facilitar el uso de las bases de Rota (Cádiz) y Morón (Sevilla) y cerrar su espacio aéreo a operaciones militares estadounidenses vinculadas al conflicto. Estas decisiones han sido interpretadas como un gesto de deslealtad dentro de la Alianza.
El secretario de Estado, Marco Rubio, ya ha advertido que Estados Unidos “tendrá que reexaminar” su relación con la OTAN una vez finalice la guerra, y ha calificado de “muy decepcionante” la falta de apoyo de los aliados durante el conflicto.
Desde la Administración estadounidense también se cuestiona el sentido de la alianza si funciona como “una calle de un solo sentido”, es decir, si EE.UU. asume la defensa de Europa pero no recibe respaldo cuando lo necesita en escenarios de crisis como el actual.