De la Espriella desmonta la política exterior de Petro y abraza a Israel y Marruecos nada más llegar al poder

El presidente colombiano rompe con la República Saharaui y reconoce la soberanía israelí sobre un territorio ocupado desde 1967

11 de agosto de 2026 a las 20:29h
El nuevo presidente ultraderechista de Colombia, Abelardo De La Espriella, durante la ceremonia de posesión de su cargo. Fuente: @ABDELAESPRIELLA
El nuevo presidente ultraderechista de Colombia, Abelardo De La Espriella, durante la ceremonia de posesión de su cargo. Fuente: @ABDELAESPRIELLA

Abelardo de la Espriella ha necesitado apenas tres días en la Presidencia para ejecutar uno de los mayores giros recientes de la política exterior colombiana. El nuevo mandatario ultraderechista ha congelado las relaciones diplomáticas con la República Árabe Saharaui Democrática y ha reconocido la soberanía de Israel sobre los Altos del Golán, un territorio de Siria ocupado desde 1967.

Las dos decisiones rompen con la etapa de Gustavo Petro y acercan a Colombia a Marruecos, Israel y Estados Unidos. También colocan al país frente a la posición de Naciones Unidas en dos conflictos territoriales que permanecen abiertos desde hace décadas.

De la Espriella llegó al poder el pasado viernes con la promesa de deshacer buena parte del legado de su antecesor. Su Gobierno ha empezado por la política exterior. La Cancillería ha respaldado la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental y ha convertido a Colombia en el segundo país del mundo que reconoce la anexión israelí de los Altos del Golán, después de Estados Unidos.

Colombia da la espalda a la República Saharaui

La primera ruptura afecta a la República Árabe Saharaui Democrática. El Ministerio de Relaciones Exteriores ha anunciado que Colombia suspende todos los contactos políticos y diplomáticos, el intercambio de misiones y cualquier respaldo a la RASD en organismos multilaterales.

La decisión alcanza también al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, donde Colombia ocupa actualmente uno de los puestos reservados a miembros no permanentes. El Ejecutivo justifica el cambio por su intención de revitalizar las relaciones con Marruecos y ampliar la cooperación comercial, turística, portuaria y logística entre ambos países.

 

La Cancillería sostiene que Naciones Unidas carece de un reconocimiento de la RASD como Estado miembro. Ese argumento, sin embargo, deja fuera una parte esencial del conflicto. La ONU mantiene al Sáhara Occidental en su lista de territorios no autónomos pendientes de descolonización desde 1963 y reconoce el derecho del pueblo saharaui a decidir su futuro mediante la autodeterminación.

El nuevo Gobierno asume directamente la posición de Rabat y reconoce la soberanía marroquí sobre todo el territorio. Marruecos controla alrededor del 80% del Sáhara Occidental desde la retirada española de 1975, mientras el Frente Polisario reclama la independencia y dirige la República Saharaui desde los campamentos de refugiados de Tinduf.

El giro revierte una de las primeras medidas adoptadas por Petro en agosto de 2022. El anterior presidente restableció las relaciones con la RASD, congeladas desde 2001, y mantuvo durante su mandato una política favorable a la autodeterminación saharaui.

El Frente Polisario ha calificado la decisión de De la Espriella como "una desafortunada puesta en escena de un pacto transaccional". Su representante para América Latina, Mohamed Zrug, considera que Colombia está legitimando una ocupación militar y actuando contra los principios del Derecho internacional.

La organización saharaui también ha señalado una posible contradicción con la propia Constitución colombiana. Su artículo 9 establece que las relaciones exteriores del país se fundamentan en la autodeterminación de los pueblos y el respeto a los principios internacionales.

Colombia se queda junto a Trump en los Altos del Golán

El segundo movimiento ha abierto una crisis diplomática con los países árabes. Colombia ha reconocido la soberanía de Israel sobre los Altos del Golán, la meseta siria ocupada por el Ejército israelí durante la Guerra de los Seis Días de 1967 y anexionada unilateralmente en 1981.

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas declaró aquella anexión "nula y sin valor jurídico internacional" mediante la Resolución 497. Hasta ahora, únicamente Estados Unidos se había apartado de ese consenso después de que Donald Trump reconociera la soberanía israelí en 2019.

 

El Gobierno colombiano argumenta que el control del Golán representa un elemento esencial para la seguridad de Israel. El comunicado recuerda los atentados de Hamás del 7 de octubre de 2023 y defiende el derecho del Estado israelí a protegerse frente a amenazas exteriores.

La decisión estaba acordada desde antes del terremoto. La propia Cancillería reconoce que responde a un compromiso alcanzado con Israel el sábado 8 de agosto, durante los primeros contactos del nuevo Ejecutivo. Gideon Saar, ministro israelí de Exteriores, asistió a la investidura de De la Espriella y se reunió con él en Barranquilla la víspera de la toma de posesión.

Saar ha celebrado el reconocimiento como una decisión "histórica" y ha agradecido públicamente el gesto a su "buen amigo" De la Espriella. Benjamín Netanyahu también ha difundido un vídeo para agradecer el apoyo del presidente colombiano y asegurar que la bandera israelí continuará ondeando en los Altos del Golán.

La respuesta del mundo árabe ha sido inmediata. Siria, la Liga Árabe, Egipto y Arabia Saudí han rechazado el reconocimiento y han acusado a Colombia de vulnerar el Derecho internacional. Damasco considera el Golán una parte inseparable de su territorio y ha anunciado que utilizará las vías diplomáticas y jurídicas a su alcance para defender su soberanía.

La medida forma parte de una reconstrucción mucho más amplia de las relaciones entre Bogotá e Israel. De la Espriella pretende trasladar la Embajada colombiana de Tel Aviv a Jerusalén, recuperar las exportaciones de carbón, reforzar la cooperación en seguridad e inteligencia y retirar a Colombia del procedimiento por genocidio contra Israel ante la Corte Internacional de Justicia.

Petro había roto las relaciones diplomáticas en mayo de 2024 como respuesta a la ofensiva israelí sobre Gaza. De la Espriella prometió durante la campaña revertir aquella política y ha empezado a cumplirlo desde sus primeras horas en la Casa de Nariño.

Los anuncios se han conocido mientras Colombia afronta las consecuencias del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el oeste del país el lunes. El balance supera ya los 220 muertos y cientos de heridos, con equipos de rescate trabajando entre los escombros y varias ciudades sometidas a restricciones y toques de queda.

El presidente declaró la situación de desastre nacional, movilizó al Ejército y se desplazó a algunas de las zonas afectadas. También ha recibido críticas después de aparecer sonriente y lanzando besos antes de una comparecencia dedicada a informar sobre la tragedia.

Los acuerdos diplomáticos estaban preparados antes del seísmo, aunque la Cancillería mantuvo su publicación durante las primeras horas de la emergencia. Israel celebra el giro como un triunfo histórico, mientras Siria y el Frente Polisario exigen a Colombia que rectifique unas decisiones que De la Espriella mantiene intactas.

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Jaime Barrionuevo, redactor de ElConstitucional.es
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