La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha asegurado que “nunca hubo” una crisis diplomática con España, pese a las tensiones generadas en los últimos años por la petición de disculpas por la Conquista. Sus declaraciones se produjeron a su llegada a la IV Reunión en Defensa de la Democracia en Barcelona, en el que supone su primer viaje oficial a Europa desde que asumió la presidencia.
La controversia se remonta a la carta enviada en 2019 por el entonces presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, al rey Felipe VI, solicitando una disculpa por los abusos cometidos durante la Conquista de América en el siglo XVI. Este gesto generó fricciones diplomáticas entre ambos países, aunque en los últimos meses se han producido señales de acercamiento institucional.
De esta manera, Sheinbaum ha insistido en restar importancia al conflicto y ha puesto el foco en el reconocimiento histórico de los pueblos indígenas. “No hay crisis diplomática. Nunca la ha habido. Lo que es muy importante es que se reconozca la fuerza de los pueblos originarios para nuestra patria”, afirmó ante los medios.
El viaje de la mandataria coincide con una etapa de distensión en las relaciones entre ambos países, impulsada por contactos diplomáticos recientes, entre ellos los del ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, así como declaraciones del propio Felipe VI, quien reconoció públicamente que hubo “mucho abuso” durante la llegada de los españoles al continente americano.
Durante su intervención en la cumbre, Sheinbaum propuso que México acoja la próxima edición de la reunión en 2027, centrada en un modelo económico orientado al bienestar social y en una democracia más inclusiva. La iniciativa fue valorada positivamente por el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, quien expresó su disposición a trabajar en la organización del encuentro.
En su discurso, la presidenta mexicana defendió principios como la autodeterminación de los pueblos, la no intervención y la resolución pacífica de conflictos. Asimismo, reiteró propuestas presentadas en foros como el G20, incluyendo la reducción del gasto militar global para financiar programas ambientales, y planteó impulsar una declaración internacional contraria a la intervención militar en Cuba, apelando al diálogo y la paz en el ámbito internacional.