Donald Trump ha vuelto a cargar contra Giorgia Meloni en la víspera de la cumbre de la OTAN en Ankara. El presidente de Estados Unidos ha publicado en su red social Truth Social una imagen junto a la primera ministra italiana con un mensaje de burla: “Hace falta una orden de alejamiento”.
La frase llega después de semanas de choque abierto entre dos líderes que hasta hace poco presumían de sintonía dentro de la ultraderecha internacional. Meloni fue durante meses la principal aliada europea de Trump, la dirigente ultra que más intentó presentarse como puente entre Washington y Bruselas. Ahora aparece convertida en objetivo de las bromas públicas del republicano.
La imagen utilizada por Trump procede del último G7 en Francia. Allí ya se abrió la crisis entre ambos, después de que el presidente estadounidense asegurara que Meloni le había “suplicado” hacerse una foto con él y que accedió porque le dio “pena”. La italiana respondió entonces con una frase que golpeó directamente al orgullo nacional: “Ni yo ni Italia suplicamos nunca”.
Roma intenta no alimentar la pelea
El Gobierno italiano ha optado esta vez por no contestar directamente. El ministro de Exteriores, Antonio Tajani, ha evitado entrar en la provocación y ha defendido que la relación entre Italia y Estados Unidos va más allá de los comentarios de Trump. El ministro de Defensa, Guido Crosetto, también ha pedido preservar la relación transatlántica.
La consigna en Roma es clara: aguantar el golpe y no abrir otra batalla antes de la cumbre. Meloni viajará a Ankara con la presión añadida de tener que verse con Trump apenas horas después de una burla que ha ocupado portadas en Italia y ha dado munición a la oposición.
El ataque toca además una fibra delicada para la primera ministra. Durante mucho tiempo, Meloni vendió su cercanía a Trump como una ventaja diplomática para Italia. Ese vínculo empieza ahora a pesarle en casa, especialmente después de sus diferencias por Irán, por el papel de las bases estadounidenses en territorio italiano y por el aumento del gasto militar.
La OTAN llega con Trump presionando a Europa
La cumbre de Ankara se celebra los días 7 y 8 de julio con todos los aliados pendientes de Trump una vez más. El presidente estadounidense llega decidido a exigir más gasto militar a Europa y a continuar empujando el objetivo del 5% del PIB en defensa para 2035, una cifra que tensiona a varios gobiernos europeos por su impacto presupuestario.
Italia está entre los países con más dificultades para vender ese giro interno. El Ejecutivo de Meloni defiende que aumentará el gasto, pero intenta hacerlo sin abrir una crisis social ni regalar a la oposición un flanco por recortes en sanidad, educación o salarios. La presión de Trump complica ese equilibrio.
El choque con Meloni también enseña el nuevo trato del presidente estadounidense hacia sus socios. Ya no distingue demasiado entre aliados ideológicos y adversarios políticos. Ha cargado contra Italia, Alemania, Francia, Reino Unido y España por no alinearse con sus exigencias en defensa o por marcar distancias con su ofensiva contra Irán.
Para Meloni, el golpe es especialmente incómodo. Su proyecto internacional se apoyaba en aparecer como interlocutora privilegiada de Trump en Europa. Este martes tendrá que sentarse en la misma cumbre con el presidente que acaba de ridiculizarla en público.
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