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Provincia a provincia: la confluencia propuesta por Rufián suma 20 escaños a la izquierda, deja a Vox sin 13 diputados y al PP sin 6

El resultado de aplicar la estrategia de Rufián no sólo proporcionaría 20 escaños más al bloque, sino que restaría entre 13 y 14 al principal beneficiario de la atomización de la izquierda

23 de febrero de 2026 a las 08:44h
El diputado de Más Madrid en la Asamblea, Emilio Delgado y el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián
El diputado de Más Madrid en la Asamblea, Emilio Delgado y el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián

Ciencia. Método. Eficiencia. La propuesta de Gabriel Rufián de confluir “provincia a provincia” para optimizar la asignación de escaños prevista por la Ley D’Hondt otorgaría al menos 50 escaños a la confluencia a la izquierda del PSOE, 20 más que lo que lograrían concurriendo a las próximas generales por separado, aplicando los datos medios ponderados de todas las encuestas publicadas en 2026. Los más damnificados de largo serían VOX -que perdería entre 13 y 14- y PP -que perdería 5 o 6-, por lo que reconfiguraría del todo la aritmética parlamentaria.

Gabriel Rufián lo planteó sin ambages: “No pido retiradas, pido confluencias provincia a provincia”. Los datos le dan la razón de forma aplastante. Según la media ponderada de todos los estudios demoscópicos recientes, las fuerzas a la izquierda del PSOE (que suman el 17,3 % nacional con absorción completa de todo el voto minoritario de izquierda) pasarían de 30 escaños fragmentados a 50 escaños si se aplicara la fórmula propuesta por Rufián: una sola lista por provincia (o a lo sumo dos) lideradas por las fuerzas locales más fuertes, apoyadas implícitamente por el resto o presentadas en confluencia.

El resultado de aplicar a esa estrategia no sólo proporcionaría 20 escaños más al bloque, sino que restaría entre 13 y 14 al principal beneficiario de la atomización de la izquierda: VOX, y otros 5 o 6 al Partido Popular. Dicho de otra forma: de concurrir por separado, los votos de la izquierda se sumarían a los de las fuerzas reaccionarias por efecto de la Ley D’Hondt, si bien también arrebatarían al menos un escaño al PSOE en disputa con VOX en Granada. Las confluencias empatarían a VOX en el escenario más conservador planteado, esto es, si no lograsen atraer nuevos votantes de la abstención o exvotantes socialistas y quedasen en el tramo más bajo de la horquilla.

El impacto en los bloques nacionales previsibles, aplicado al escenario actual de la media ponderada de encuestas, es notable: la suma entre PSOE y las confluencias a su izquierda pasaría de 135 escaños al menos a 155-161 escaños base sin contar con el potencial apoyo de PNV, Junts o Coalición Canaria a la investidura de un nuevo gobierno de coalición.  

Provincia a provincia

La ganancia neta de escaños de la fórmula Rufián es especialmente llamativa en Andalucía (+7), donde se ganan escaños a VOX en todas las provincias salvo Granada, donde las confluencias recuperarían un escaño del PSOE, concurriendo en todas y dejando Sevilla y Cádiz bajo el liderazgo de Adelante Andalucía. En Madrid el liderazgo de Más Madrid permitiría obtener entre 6 y 8 escaños, recuperando tres escaños del bloque reaccionario, dos a VOX y uno al PP. Y en Barcelona una propuesta conjunta de los Comuns y ERC conseguiría 8 escaños, arrebatando dos al PP y VOX, que se sumarían a los dos adicionales ganados en Lleida y Tarragona al PP.  

Las confluencias también hacen pleno de ganancia de escaños en todas las provincias tanto en Galicia, abanderada por el BNG, donde lograrían entre 6 y 9 escaños, recuperando al menos tres a VOX y otro al PP; en Euskadi y Navarra, capitaneadas por EH Bildu, consiguiendo al menos 11 de los escaños en litigio tras rescatar 4 escaños del PP; en Extremadura, ganando dos escaños a VOX; en Baleares, consiguiendo bajo el liderazgo de Més entre 1 y 2 escaños y recobrando uno de VOX; en Canarias, consiguiendo bajo la coordinación de Drago entre 2 y 4 escaños y al menos restando 2 a VOX, y en Cantabria, logrando un escaño a VOX que sin confluir se perdería.

En Castilla y León, se ganan escaños a VOX en Burgos, León, Salamanca y Valladolid, dándose la circunstancia de que, concurriendo por separado, ninguno de los partidos a la izquierda del PSOE obtendría representación y sus votos se sumarían íntegramente a los de VOX, y que, salvo el posible escaño en el aire (concurriendo todos apoyando a Soria ¡Ya!), no rentaría la confluencia en Ávila, Palencia, Segovia y Zamora con la media de apoyos que muestran las encuestas actuales.

La misma circunstancia (no conseguir ningún escaño y entregar todos los votos a VOX o recuperar 3 escaños de VOX) ocurre, dentro de Castilla-La Mancha, en Albacete, Ciudad Real y Toledo, mientras que Cuenca y Guadalajara (con un 11% de votos de la izquierda agregada cada una) también quedarían sin renta adicional por D’Hondt, salvo que formasen candidaturas conjuntas con el PSOE o no se presentasen en esos territorios, variable no anticipada hasta ahora por Rufián, pero sí por alguno de sus potenciales socios, como Podemos.

En el Pais Valencià, liderados por Compromís, ganarían entre dos y cuatro escaños en Valencia y entre uno y tres escaños en Alicante, recuperando al menos dos a VOX, mientras que en Castellón lograrían consolidar un escaño por votos, pero sin conseguir el segundo por los restos, con los datos demoscópicos actuales.   

Junto a estas siete únicas provincias de Castilla y León, Castilla-La Mancha y Pais Valencià que no obtendrían renta adicional se encuentran Murcia, donde sí ganarían escaño por votos, y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, donde se quedarían a las puertas del primero.  

Es importante reseñar que en estos diez territorios donde la unión de las izquierdas no conseguiría arrebatar nuevos escaños, la confluencia permitiría consolidar los que tienen con mucha más firmeza que yendo por separado, y el efecto ilusión o captación de voto abstencionista, exvotantes de Podemos o del PSOE, podría decantar nuevos escaños en todos ellos, lo que situaría el horizonte de la confluencia muy cerca de duplicar su expectativa de escaños respecto al escenario actual, propio de “La vida de Brian”.       

Impacto en la posible conformación de gobierno

Los entre 48 y 53 escaños de  la coalición la situaría, en un 83% de los casos, como tercera fuerza política en el Congreso, adelantando a VOX, al que la media de las encuestas actuales le confiere 49 escaños.

La presumible alianza en un Gobierno de Coalición Progresista de toda la izquierda situaría la arena política en la batalla en campaña entre los candidatos de las (actualmente) principales fuerzas del bipartidismo, PP y PSOE, de manera que el que ganara entre Sánchez y Feijóo, especialmente si es Sánchez, revalidaría automáticamente su mayoría de gobierno, algo que no sucedería sin esos 20 escaños adicionales logrados por el bloque progresista.

El bloque progresista contaría aún con dos cartas a su favor: entre uno y cuatro escaños más (en el 67% de los casos) de la confluencia de izquierdas a sumar a los del PSOE, y el posible apoyo del resto de las fuerzas que invistieron a Pedro Sánchez (PNV, Junts y CC), que hoy suman 14 escaños adicionales en la media de encuestas. Esto es, podría permitirse gobernar, o bien ganando al PP (en el 83% de los casos), o bien perdiendo por entre 15 y 19 escaños (en el 67%).

La situación actual, en términos estáticos, daría, sin embargo, y a pesar de la confluencia de la izquierda del PSOE, la victoria a un presumible bloque conservador (PP+VOX+UPN) por 184 a 161 (hasta 168 si Junts se abstiene o apoya la investidura). Esto es, el bloque progresista estaría hoy a entre 8 y 15 escaños de distancia de la mayoría absoluta, un margen mucho más estrecho que si las fuerzas a la izquierda del PSOE concurren por separado.

En términos dinámicos, cabe tener en cuenta tres tendencias:

· La primera es la transformación de parte o todos los 914.000 ciudadanos de media que se declaran hoy indecisos y que votaron al PP en 2023 en voto VOX, que se viene transformando en el último año y medio en un 57-63% (lo que ha permitido a VOX arrebatar más de 1.300.000 votos al PP), y que podría ocasionar que VOX sorpassara al PP en el primer trimestre de 2027 (si no hubiera confluencia de las izquierdas) o en el tercero o cuarto (si la hubiera). Esto es, la confluencia propuesta por Rufián interesa, paradójicamente, al PP para retrasar el probable sorpasso por parte de VOX hasta después de las elecciones, dado que VOX pierde el doble que el PP con esa fórmula de coalición o alianza. Paradójicamente, también, aunque sea un traspaso de voto intrabloque, dentro del bloque reaccionario, proporcionaría por efecto D´Hondt entre 5 y 8 escaños a la suma PSOE +las fuerzas a su izquierda. Adicionalmente, en caso de que más de 575.000 de los indecisos del PP cambiaran a VOX, ratificando la tendencia del último año y medio, con las cifras actuales de voto PSOE, sería (ceteris paribus) Pedro Sánchez el ganador de las elecciones (y Santiago Abascal el segundo), lo cual, según el argumento esgrimido, principalmente por la derecha, legitimaría aún más (al menos, de cara a la derecha) su potencial nuevo gobierno en coalición, o bien situaría a Abascal, no como ministro de Interior, según mencionó Rufián en el evento de la pasada semana, sino como Presidente del Gobierno.

· La segunda es el potencial de activación de voto por parte de las izquierdas periféricas desde la abstención, exvotantes (o votantes) de Podemos o exvotantes (o votantes) del PSOE, que no se han tenido en cuenta en este análisis. Esto es, nuevos votantes a las confluencias que hoy no declaran intención de voto hacia ninguno de sus partidos potencialmente confluyentes por separado. Este efecto podría, en términos conservadores, ganar entre 10 y 20 escaños más para las confluencias, si bien el daño al PSOE crecería desde la pérdida del escaño actual de Granada a -3/-5 escaños, pero permitirían un gobierno de coalición netamente progresista al rentar (arrebatando a la derecha) entre 7 y 15 asientos nuevos progresistas en el Congreso. Es preciso matizar que nuestro escenario no contempla que la confluencia sea rechazada por parte de los votantes actuales de cada formación, lo cual, de ser valorado, deflactaría probablemente ese efecto hacia la horquilla media-inferior. 

· La tercera es el potencial de reactivación de voto al PSOE debido a los buenos datos económicos o a su potencia de fuego en campaña, que en todas las campañas anteriores en elecciones generales generó efectos significativos (en las de 2023, de más de un millón de votos respecto a la media de encuestas, que le permitieron revalidar gobierno junto a Sumar).

Nuestro análisis no tiene en cuenta ninguno de estos tres efectos dinámicos, sino sólo la posición estática hoy en día, en función de las intenciones declaradas de voto por los ciudadanos en las principales casas demoscópicas.

En conclusión, la propuesta de Rufián no regala la mayoría absoluta a la izquierda, pero la deja mucho más fuerte de lo que está hoy. Con mínimo 50 diputados cohesionados (en vez de 30 fragmentados), el bloque progresista multiplica su capacidad de veto, de negociación y de condicionar cualquier investidura o presupuestos. Vox es el gran derrotado aritmético: pierde 13 o 14 de los 65 escaños que hoy tiene según las encuestas y cede a la nueva fuerza coaligada la simbólica posición de tercera fuerza en el Congreso.

Los números son implacables: 20 escaños de diferencia no cambiarían el Gobierno inmediato, pero cambian radicalmente el poder real en el Congreso. Las cúpulas de Sumar-Un paso adelante (entendido como coalición pre-confluencias integrando a IU, Más Madrid y Comuns), Podemos, ERC, EH Bildu, BNG, Compromís, MéS, Chunta Aragonesista, Adelante Andalucía, Drago, Teruel Existe y Soria ¡Ya! tienen ahora encima de la mesa la hoja de ruta más eficiente posible para maximizar cada voto de izquierda en 2027. La decisión ya no es ideológica. Es matemática.
Y la matemática, como siempre, no entiende de egos.

Ciencia. Método. Eficiencia.

Metodología

  • Fuentes: Media ponderada equilibrada de todas las encuestas publicadas en 2026.
  • Criterio de ponderación: Se aplica un criterio que pondera la media en función de su éxito en las cinco últimas convocatorias electorales, de lo que resulta:
    • Infrapondera el CIS (15%). La razón de infraponderarlo es que es la única casa que da la victoria al PSOE, por lo que se infiere una sobreponderación a la izquierda que nuestro análisis corrige.
    • Considera equiponderadas las seis últimas encuestas privadas publicadas por medios de línea editorial conservadora (20%) y las dos últimas publicadas por medios de línea editorial progresista (40db, 35% y eldiario.es, 30%), sumando el CIS ponderado al 15% a éstas últimas.
    • De manera que CIS+40db+Simple Lógica=80% y resto privadas publicadas en medios conservadores (NC Report, Sociométrica, Sigma Dos, DYM, GESOP y Target Point) =80%.
  • Absorción total: Se suman todos los votos de izquierda residual (IU disidente, Más País, Anticapitalistas, PACMA, plataformas ecologistas, etc.). No se considera ni en el mapa ni en la tabla el posible efecto de nueva adhesión, pero tampoco se deflacta el posible efecto de rechazo a la confluencia de los que se declaran partidarios hoy de esas formaciones.
  • Regla Rufián aplicada al 100 %: En cada provincia se usa como líder visible la marca más fuerte localmente (Comuns + ERC en Barcelona, Més en Baleares, Chunta en Aragón, Soria ¡Ya! en Soria, Teruel Existe + Chunta en Teruel, Más Madrid en Madrid, Adelante en Andalucía occidental, Drago en Canarias, etc.).
  • Simulación completa D’Hondt provincia a provincia con umbrales reales (desde los 2 escaños en Soria a los 37 en Madrid).
Sobre el autor
Francisco Álvarez, colaborador de 'ElConstitucional.es'
Francisco Álvarez Cano

Colaborador de 'ElConstitucional.es'

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