La Comunidad de Madrid denuncia al Rayo tras dejarle sin el campo de Vallecas y le culpa ya de cada partido fuera

El Gobierno de Ayuso lleva el conflicto ante la Policía después de suspender la concesión a pocas semanas del comienzo de LaLiga, pese a que en marzo aseguraba que el campo no tenía problemas de seguridad

29 de julio de 2026 a las 19:07h
Fachada del estadio de fútbol de Vallecas. Foto de archivo: Jesús Hellín / Europa Press
Fachada del estadio de fútbol de Vallecas. Foto de archivo: Jesús Hellín / Europa Press

La Comunidad de Madrid ha llevado ante la Policía Nacional su enfrentamiento con el Rayo Vallecano apenas un día después de dejar al equipo sin su estadio. El Gobierno de Isabel Díaz Ayuso ha denunciado al club por impedir la entrada de los técnicos y operarios que debían comenzar este miércoles unas obras urgentes en Vallecas.

Los trabajadores han acudido al recinto a las 9.00 horas para intervenir en las instalaciones de jardinería, electricidad, fontanería, climatización y ventilación. Según la versión del Ejecutivo autonómico, el vicepresidente y el jefe de los Servicios Jurídicos del Rayo se han negado a facilitarles el acceso después de que la Comunidad suspendiera cautelarmente la concesión del estadio.

Los operarios han podido comenzar algunos trabajos en el edificio adyacente cedido a varias federaciones deportivas. El personal encargado del césped ha permanecido fuera del campo sin poder entrar, mientras la Comunidad trasladaba el conflicto a la Policía y responsabilizaba públicamente a la directiva.

El club ha presentado un escrito solicitando documentación incluida en el expediente administrativo. El Gobierno regional asegura que esos documentos ya habían sido remitidos por medios electrónicos y ha calificado la petición como una "nueva maniobra dilatoria". El Rayo todavía no ha explicado públicamente su versión sobre lo ocurrido en los accesos.

De negar los problemas de seguridad a cerrar el estadio

La intervención llega después de que la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte iniciara el procedimiento para extinguir la concesión del Estadio de Vallecas. Una auditoría encargada en octubre detectó deficiencias en la protección contra incendios, las instalaciones eléctricas, las condiciones higiénico-sanitarias y el mantenimiento general.

La gravedad descrita ahora por la Comunidad contrasta con el mensaje que su propio consejero trasladó hace apenas cuatro meses. El 19 de marzo, Mariano de Paco sostuvo públicamente que "no existe un problema de seguridad en el campo del Rayo" y redujo las deficiencias existentes a una cuestión de limpieza relacionada con los excrementos de palomas.

"El estadio del Rayo ya no es un problema", proclamó entonces el consejero. También aseguró que permanecería en Vallecas y que el club lo tendría a su disposición "mientras quiera". Cuatro meses después, el Rayo ha perdido la concesión, desconoce cuándo podrá regresar y todavía carece de un campo confirmado para sus próximos partidos.

La Comunidad había presentado en junio un proyecto de reforma integral valorado en alrededor de 60 millones de euros. El plan contempla ampliar el aforo desde los 14.500 hasta los 18.500 espectadores, construir una nueva grada y levantar un edificio multifuncional. Las obras urgentes anunciadas esta semana son anteriores a esa remodelación y podrían prolongarse entre dos y seis meses.

El momento elegido ha disparado la incertidumbre. La auditoría comenzó hace nueve meses, pero la suspensión se ha comunicado con la pretemporada ya en marcha y después de que el Rayo lanzara su campaña de abonados. El equipo debe disputar su primer partido como local el 20 de agosto contra el Deportivo Alavés y continúa buscando un recinto alternativo.

Mariano de Paco ha intentado descargar toda la responsabilidad futura sobre la directiva. "A partir de ahora, cada día que el equipo no pueda jugar en su estadio será responsabilidad de la directiva del club", ha advertido. El Ejecutivo autonómico desvincula así su propia actuación del traslado que tendrán que afrontar el equipo y sus aficionados, pese a ser el propietario del recinto y haber adoptado la suspensión a pocas semanas del comienzo de la competición.

La crisis tampoco resulta nueva. En 2018, la Comunidad ya cerró temporalmente el Estadio de Vallecas mientras se desarrollaban otras obras de mejora. El Rayo tuvo que aplazar partidos y jugar durante varias semanas fuera de su campo. Ocho años después, los aficionados vuelven a afrontar una mudanza improvisada por problemas de mantenimiento, seguridad y coordinación entre el club y la Administración.

Vallecas rechaza a Presa pero tampoco entrega un cheque en blanco a Ayuso

El malestar de la afición se dirige principalmente contra Raúl Martín Presa, presidente del Rayo desde 2011. Los exteriores del estadio y la ciudad deportiva han amanecido con pintadas como "Presa vete ya", "El Rayo es de la afición", "Presa fuera de Vallekas" y "Este es nuestro estadio".

La Federación de Accionistas y Socios del Fútbol Español ha calificado de "vergonzosa" la gestión de Presa y ha reclamado mecanismos que permitan apartar a los propietarios que pongan en peligro el futuro de sus clubes. El histórico Óscar Trejo también ha lamentado que el Rayo "no siempre esté a la altura" de su barrio, su historia y su afición.

Las asociaciones vecinales han celebrado que la Comunidad retire la concesión a una dirección que consideran "temeraria y negligente". Su respaldo a esa medida tampoco supone una aceptación incondicional del plan de Ayuso. La Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid exige que el Rayo permanezca en Vallecas y teme que el estadio termine convertido en un nuevo "eventódromo".

La preocupación surge después de que el Gobierno regional planteara entregar la futura gestión a una empresa privada mediante un modelo similar al del Movistar Arena. Los vecinos advierten de las consecuencias que podría tener una programación intensiva de conciertos y grandes eventos sobre el descanso, el tráfico, el ruido y la vida cotidiana de las viviendas que rodean el campo.

La portavoz socialista en el Ayuntamiento de Madrid, Reyes Maroto, ha calificado de "caótica" y "opaca" la gestión del Gobierno de Ayuso. También ha reclamado que la concesión regrese al Rayo cuando terminen las obras y que cualquier decisión se acuerde con el club, las peñas y las organizaciones del distrito.

"Los vecinos y vecinas de Vallecas no pueden quedarse sin su estadio ni sin su equipo jugando en él", ha defendido Maroto. El PSOE considera que las instalaciones llevan demasiado tiempo esperando inversiones y pide una alternativa temporal dentro del distrito para evitar que la afición tenga que desplazarse a otra ciudad cada vez que el Rayo juegue como local.

La Comunidad y el club mantienen mientras tanto un pulso por las llaves, la documentación y las responsabilidades. Los operarios siguen sin poder entrar en todo el recinto, Butarque no figura por ahora como alternativa confirmada y el próximo partido del Rayo en Vallecas aparece fijado para el 20 de agosto. A tres semanas de esa fecha, nadie ha explicado todavía dónde se jugará.

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Jaime Barrionuevo, redactor de ElConstitucional.es
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