La brecha económica entre hombres y mujeres también afecta al trabajo autónomo. Así lo advierte la Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores (UATAE), que sitúa en torno al 30% la diferencia de ingresos entre mujeres y hombres que trabajan por cuenta propia. Una desigualdad que, según la organización, no se queda en la etapa profesional, sino que acaba trasladándose a la jubilación: las trabajadoras autónomas afrontan una brecha del 41% en sus pensiones.
Con motivo del Día Internacional de la Igualdad Salarial, UATAE reclama que el debate sobre la desigualdad económica incorpore también a las trabajadoras por cuenta propia. La organización recuerda que, aunque en este colectivo no existe una nómina que permita medir la diferencia salarial del mismo modo que entre los trabajadores asalariados, la desigualdad puede observarse en los ingresos derivados de la actividad profesional y en sus consecuencias a largo plazo.
La secretaria general de UATAE, María José Landaburu, reivindica que las trabajadoras autónomas no queden fuera de las políticas destinadas a combatir la desigualdad. "la igualdad salarial no puede terminar donde acaba la nómina, las autónomas también sufren una desigualdad económica que condiciona sus proyectos y su futuro, no podemos hablar de igualdad salarial dejando fuera a 1,3 millones de trabajadoras autónomas".
Las autónomas representan el 37% del colectivo
Los datos que maneja UATAE reflejan que las mujeres continúan siendo minoría dentro del conjunto de trabajadores por cuenta propia. De los 3.483.209 autónomos registrados, 1.289.587 son mujeres, frente a los 2.193.621 hombres. De esta forma, las trabajadoras representan aproximadamente el 37% del colectivo.
La organización destaca, no obstante, que la evolución del último año ha sido algo más favorable para las mujeres en términos de crecimiento. El número de autónomas aumentó un 2,1%, frente al incremento del 1,8% registrado entre los hombres.
Para UATAE, estas cifras deben analizarse teniendo en cuenta las condiciones en las que muchas mujeres desarrollan su actividad profesional. Entre los principales factores que identifica se encuentran las responsabilidades familiares y domésticas no remuneradas, que pueden reducir el tiempo disponible para trabajar y limitar la capacidad de generar ingresos.
La organización pone así el foco en una dimensión de la brecha que, según sostiene, resulta menos visible: el impacto que tienen los cuidados sobre las trayectorias profesionales de las mujeres autónomas.
UATAE pone el foco en los cuidados
"La brecha salarial también hay que buscarla donde no se ve", sostiene Landaburu. "Está en las horas que una autónoma deja de trabajar para cuidar, en las oportunidades profesionales a las que renuncia y en los ingresos que deja de generar. Seguimos haciendo descansar buena parte de los cuidados sobre las mujeres y después nos sorprendemos de que lleguen al final de su carrera profesional en peores condiciones económicas".
Junto a los cuidados, UATAE señala otros elementos que contribuyen a explicar la diferencia de ingresos entre hombres y mujeres autónomos. La organización apunta a la concentración de las trabajadoras en actividades de menor rentabilidad y a las dificultades de acceso a la financiación como otros factores que condicionan sus posibilidades económicas y profesionales.
Según el planteamiento de la organización, las consecuencias de esta desigualdad se acumulan con el paso de los años. Una menor capacidad para generar ingresos durante la actividad profesional puede repercutir también en la capacidad de cotización y, posteriormente, en la protección social que reciben las trabajadoras por cuenta propia.
Por ello, UATAE considera que la diferencia de ingresos no debe analizarse únicamente como una situación puntual, sino como una desigualdad que puede recorrer toda la vida laboral de las autónomas y terminar reflejándose en sus condiciones económicas durante la jubilación.
Reclama más datos y medidas específicas
Ante esta situación, UATAE vuelve a reclamar estadísticas más amplias y desagregadas por género que permitan conocer con mayor precisión los ingresos y las condiciones en las que desarrollan su actividad las mujeres y los hombres autónomos.
La organización considera que disponer de estos datos resulta necesario para identificar las distintas brechas existentes y diseñar políticas públicas que respondan específicamente a las necesidades de las trabajadoras por cuenta propia.
En el marco del Día Internacional de la Igualdad Salarial, UATAE reclama además que las políticas de igualdad incorporen de manera específica a las autónomas, junto con un refuerzo de las medidas de corresponsabilidad y protección social.
El objetivo, según la organización, es evitar que asumir una mayor carga de cuidados termine suponiendo para las mujeres una penalización económica y profesional que se prolongue durante su trayectoria laboral y llegue hasta la jubilación.
Para UATAE, la igualdad salarial debe contemplar también la realidad de quienes trabajan por cuenta propia. La organización insiste en que dejar fuera a las 1,3 millones de autónomas supondría ignorar una parte relevante de las trabajadoras y de las desigualdades económicas que afectan al colectivo.