El anuncio de un alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, impulsado por el presidente Donald Trump, ha provocado un auténtico terremoto en los mercados energéticos internacionales. El barril de Brent se desplomó un 12,55%, situándose en 95,53 dólares en el mercado de futuros de Londres, según datos de 'Bloomberg'.
La caída fue aún más pronunciada durante la madrugada, cuando el crudo llegó a perder hasta un 16% de su valor, tocando un mínimo de 91,70 dólares por barril. Este descenso se produce después de que el Brent cerrara la jornada anterior en 109,27.
El petróleo intermedio de Texas (WTI), referencia en Estados Unidos, también registró fuertes caídas antes de la apertura oficial del mercado. El barril retrocedió un 14,48%, hasta los 94,9 dólares, en línea con la tendencia bajista global tras el anuncio de la tregua. Los inversores interpretan que la reducción del riesgo de interrupción del suministro aliviará las tensiones sobre la oferta mundial.
El acuerdo de alto el fuego, anunciado por Trump en redes sociales horas antes de que expirara el ultimátum estadounidense, contempla una tregua de dos semanas durante las cuales ambas partes negociarán un posible acuerdo de paz en la capital de Pakistán, como terreno neutral. El mandatario aseguró que la posibilidad de un pacto “definitivo” está en una fase “muy avanzada” y defendió que Estados Unidos ha “cumplido y superado todos los objetivos militares”.
Por su parte, el ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, confirmó que durante este periodo se garantizará el “paso seguro” por el estratégico estrecho de Ormuz, clave para el transporte mundial de petróleo y gas. Este compromiso ha sido determinante para la brusca reacción de los mercados, que anticipan una normalización del flujo energético.
El impacto también se ha trasladado al gas natural en Europa. El precio para entrega a un mes en el mercado TTF de Países Bajos se desplomó un 19,6%, hasta los 42,8 euros por megavatio hora (MWh). Este nivel se acerca a los 31,6 euros registrados el 27 de febrero, antes de la escalada del conflicto. Durante las semanas de tensión, el gas llegó a dispararse hasta los 72 euros.