La victoria de España frente a Argentina en la final del Mundial 2026 marcó el arranque del nuevo monólogo de El perro andaluz, donde Manu Sánchez volvió a mezclar humor, sátira política y reflexión social. Después de abrir el programa con una parodia musical de Joaquín Sabina dedicada a José Luis Rodríguez Zapatero, el presentador puso el foco en el ambiente que ha dejado el triunfo de la selección española y en el sentimiento de unidad que, a su juicio, ha despertado en el país.
🎶🎶Nos sobran los motivos…🎶🎶
— Manu Sánchez (@_ManuSanchez_) July 23, 2026
Hoy Zapatero ha dado una entrevista en @La1_tve @MananerosTVE …
Aquí va una joyita calentita de rabiosa actualidad para el @PerroAndaluzTVE pidiendo uso, destino y afán patrimonial.#ElPerroAndaluzTVE pic.twitter.com/bjsIP9CyqM
"Somos campeones del mundo", celebró al inicio de su intervención, destacando que durante estos días ha visto a "todo un país celebrándolo, unido, juntos, felices, todos y todas, orgullosos de nuestra bandera". Para el humorista, esa imagen ha supuesto una tregua en un clima político y social marcado por la confrontación. "Ha sido como si hubiéramos puesto a la alarma de la Guerra Civil lo de posponer, posponer, posponer", ironizó, antes de admitir que no quería que ese momento terminara: "Yo no quiero despertarme de este sueño".
A partir de ahí, Sánchez articuló buena parte de su discurso alrededor de una pregunta: "¿Cuándo hay que devolverle la bandera, los colores y el orgullo de un país diverso para que se lo queden solo otra vez unos cuantos?". Lejos de plantearlo como un debate identitario, defendió que el símbolo nacional deje de asociarse exclusivamente a una ideología y pase a representar a toda la sociedad.
"¿Te imaginas que nos la quedamos?", preguntó al público, convencido de que esa posibilidad incomodaría "a más de uno de uno y otro lado". En su opinión, existe una parte de la derecha que considera que "la bandera es suya" y otra parte de la izquierda que "ya se rindió a recuperar lo que sin duda también les pertenece". Por ello, lanzó uno de los mensajes centrales del monólogo: "Quiero desear que la bandera, ahora que la hemos sacado, sea la bandera de todos".
El presentador defendió además que ese símbolo pueda utilizarse para reivindicar causas muy distintas. Citó como ejemplos celebrar el fútbol, Eurovisión, defender la cultura o la gastronomía españolas e, incluso, "plantarse contra un genocidio" y expresar apoyo al pueblo palestino. "Orgullo de nuestra bandera", resumió, insistiendo en que los símbolos nacionales no deberían utilizarse "contra nadie".
Durante su intervención también hubo espacio para la autocrítica hacia determinados sectores de la izquierda. Sánchez aseguró no comprender que algunos aprovecharan el mismo día de la victoria mundialista para volver a situar el foco en debates políticos, aludiendo a la polémica por las viviendas de Ferran Torres. "No entiendo a algunos cortarrollos de izquierda que no están sumando absolutamente nada", afirmó, antes de añadir que "andan restando" al romper el clima de celebración colectiva. Aunque reconoció que esas reivindicaciones pueden ser legítimas, defendió que "no es el momento" y pidió saber distinguir cuándo corresponde abordar determinados asuntos.
En esa línea, desarrolló una reflexión más amplia sobre la forma en que, a su juicio, la izquierda conecta con la ciudadanía. "La derecha siempre ficha y la izquierda, derecha", ironizó, antes de afirmar que mientras unos amplían constantemente su espacio político, otros "no buscan gente, exigen santos". "Para ser de derechas solo tienes que cumplir una condición... La izquierda, sin embargo, parece que busca santos inmaculados, completos, infalibles y perfectos", comentó con tono humorístico.
El humorista también aprovechó para lanzar varias bromas sobre los estereotipos ideológicos, cuestionando que determinados gustos personales acaben identificándose automáticamente con una posición política. Desde "echarse crema para el sol" hasta fumar un puro o disfrutar de determinados productos, Sánchez ironizó con la facilidad con la que, según él, se etiquetan determinadas conductas.
La segunda parte del monólogo estuvo dedicada a Argentina. Antes de formular cualquier crítica, quiso dejar claro el afecto que siente por el país. "Adoro Argentina" y "tengo muchos amigos argentinos", aseguró, recordando además los lazos históricos que unen a ambos pueblos y episodios como la acogida de exiliados españoles o el apoyo mostrado desde España durante la guerra de las Malvinas.
Sin embargo, consideró que el comportamiento mostrado por parte del combinado argentino durante la final estuvo marcado por una estrategia que identificó con el "trumpismo". Según describió, durante el encuentro se recurrió a "jugar sucio, intentar hacer trampa, inventar bulos y mentiras, acusar sin pruebas, menospreciar, sembrar la duda de que si se pierde es que algo había raro y al final, pataleta y a llorar".
"Trumpismo de manual, auspiciado por Milei", resumió el presentador, que también ironizó sobre las reacciones posteriores al encuentro y sobre quienes sostenían que Argentina no había sido campeona "porque no había querido", estableciendo un paralelismo con el argumento de Alberto Núñez Feijóo de que no llegó a la Presidencia del Gobierno "porque no le dio la gana".
Lejos de cerrar el monólogo desde la confrontación, Sánchez recurrió a la canción Ojalá, de Silvio Rodríguez, para construir un mensaje de esperanza. "Ojalá dure para siempre este bendito hechizo", expresó, deseando que el clima de unidad vivido durante el Mundial se prolongue más allá del fútbol.
Ese deseo se transformó en una sucesión de reivindicaciones sociales. El humorista pidió "sacar la bandera para pedir ante el odio, amor"; reclamar "una vivienda digna", defender "una sanidad pública campeona del mundo", proteger la democracia y apoyar al pueblo palestino. "Ojalá no guardes ahora la bandera, déjala fuera", insistió, reclamando que deje de ser patrimonio de una parte de la sociedad.
El monólogo concluyó con un llamamiento a superar la división política. "Ojalá el fin de eso de las dos Españas, porque somos muchas más", afirmó, antes de cerrar con una imagen simbólica: "Estamos todas bajo la misma bandera, diversa y unida". Con ese deseo terminó su intervención reivindicando la convivencia entre ambos países: "¡Viva España, viva Argentina y viva lo de ser buena gente juntos!".
"Ojalá dure para siempre este hechizo". @_ManuSanchez_ siempre va más allá. #ElPerroAndaluzTVE pic.twitter.com/5b7SoJwIvD
— 16 Escalones (@16escalones) July 23, 2026
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