El domingo 18 de enero, La 1 de RTVE se convirtió en el centro de atención de la noche gracias a un especial informativo sobre el accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba), que ha dejado al menos 39 fallecidos y decenas de heridos. La cobertura, presentada por Lourdes Maldonado, alcanzó un 11,9 % de cuota de pantalla y cerca de un millón de espectadores, superando ampliamente a la competencia en prime time y ofreciendo ruedas de prensa en directo y actualizaciones constantes sobre la evolución de la tragedia. La 1 se convierte, así, en la cadena más vista del domingo.
Mientras la cobertura oficial mantenía a la audiencia informada, en redes sociales surgieron reacciones controvertidas y desafortunadas. En un momento puntual del especial, la presentadora esbozó una sonrisa, en el momento en el que estaba informando de la ola solidaria de los vecinos de Adamuz, que algunos usuarios aprovecharon para cuestionar la seriedad de la cobertura en un tuit que rápidamente se viralizó. Estas críticas, dirigidas tanto a autoridades como a medios y profesionales, se produjeron antes de conocerse las conclusiones oficiales sobre las causas del descarrilamiento. La situación refleja cómo cualquier gesto, por pequeño que sea, puede convertirse en objeto de debate en las redes sociales y la creciente tendencia que existe en estos espacios de radicalizar el discurso criticando con descontextualización, desinformación y bulos.
La presentadora de RTVE mientras nos cuentan que hay 10 fallecidos en Adamuz. pic.twitter.com/PHyxdbwi4U
— David Santos (@davidsantosvlog) January 18, 2026
El especial de RTVE se prolongó hasta la madrugada, destacando por su enfoque en información verificada y atención a las víctimas, contrastando con la rápida viralización de opiniones y comentarios no siempre contrastados en plataformas digitales. La situación ha puesto de relieve la responsabilidad de los medios y autoridades frente a la información sensible en tiempo real, por parte tanto de la presentadora como de los servicios informativos de TVE, así como la atención de la ciudadanía ante un suceso que mantiene en vilo a España.