Nuevo jarro de agua fría a las expectativas del exministro de Transportes y exnúmero dos del PSOE, José Luis Ábalos. El Congreso ha rechazado este lunes la petición de Ábalos de percibir la indemnización -el conocido como paro de los diputados- que reclamó al al dejar su acta el pasado 28 de enero.
En el informe que analizará la Mesa de la cámara, según ha adelantado la Cadena SER, los Servicios Jurídicos de las Cortes Generales consideran que Ábalos se encontraba ya suspendido en el momento de renunciar al acta y argumentan que “ninguno de los miembros de la Cámara que fueron suspendidos en el pasado percibió la indemnización establecida en el artículo 12 del Reglamento de pensiones parlamentarias”.
En el escrito, se recuerda que la Mesa de la Cámara ha venido considerando que “los acuerdos de suspensión de Diputados adoptados hasta el momento abarcaban la totalidad de los derechos, prerrogativas y beneficios propios de la condición de Diputado, sin que parezca razonable entender que la pérdida del acta suponga la recuperación de derechos que no existían con anterioridad”.
Indemnización y pensión de jubilación, incompatibles
Los letrados del Congreso explican que “la indemnización por cese tiene como objetivo evitar las dificultades que puede conllevar la vuelta, por parte de los parlamentarios, a la ocupación previa a la dedicación a la actividad política, especialmente como consecuencia de la carencia de cobertura por desempleo que afecta a quien desempeña el mandato parlamentario”.
“De ahí que sea incompatible con la percepción de cualquier otro ingreso, como por ejemplo el de la pensión de jubilación (que Ábalos ha anunciado que ha solicitado). Ambas retribuciones -indemnización y pensión- son incompatibles y su combinación contraria a la finalidad expresada por el Reglamento de pensiones parlamentarias”, sentencian los Servicios Jurídicos del Parlamento.