La visita del papa León XIV a España ha estado marcada este lunes desde sus primeras horas, por varias polémicas que han generado sus palabras o sus acciones, desde distintos sectores. El pontífice ha mantenido un encuentro con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la Nunciatura Apostólica, ha pronunciado un histórico discurso en el Congreso de los Diputados y tiene previsto reunirse esta tarde con víctimas de abusos sexuales en el seno de la Iglesia y posteriormente con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.
Uno de los momentos más controvertidos de la jornada se ha producido durante su intervención en la Cámara Baja. León XIV ha reafirmado la posición de la Iglesia en cuestiones como el aborto y la eutanasia al defender que “toda vida humana debe ser reconocida desde su concepción hasta el ocaso natural”. En la misma línea, se ha preguntado: “¿Puede llamarse plenamente justa una comunidad que deja en la sombra al niño aún no nacido, al anciano, al enfermo, a quien sufre en silencio o a quien depende enteramente del cuidado de los demás?”.
El pontífice también ha reivindicado el papel de la familia dentro de la sociedad. “La familia será siempre la primera escuela de humanidad en la que se aprende, antes que en cualquier otro lugar, la gramática elemental de la convivencia: recibir la vida, cuidar al otro, perdonar, servir y pertenecer”, ha afirmado durante su discurso en el Congreso, reinvindicaciones que no han sentado bien a ciertos sectores sociales.
Asimismo, a las puertas de la Nunciatura Apostólica otro frente ha eclipsado parte de la visita papal. Mientras León XIV se reunía con Sánchez, varias asociaciones y colectivos de víctimas y supervivientes de la pederastia clerical se han concentrado para denunciar lo que consideran un nuevo “acto de mala fe” y una “falta de humanidad de la Iglesia”. Los manifestantes critican que no se haya organizado un acto público de reconocimiento a las víctimas y denuncian su exclusión del encuentro privado que el Papa mantendrá esta tarde con algunas personas afectadas por estos abusos.
Los colectivos aseguran que ninguno de los cinco grupos presentes en la protesta ha sido convocados en la reunión. Además, acusan a la Conferencia Episcopal Española y al comité organizador de la visita de haber apartado a los “díscolos” y seleccionado a los “suyos”. El presidente de la Asociación Nacional Infancia Robada (ANIR), Juan Cuatrecasas, ha denunciado que existe “una falta de representatividad y de pluralidad” y sostiene que las víctimas elegidas pertenecen a programas impulsados por la propia Iglesia.
La controversia llega después de que el propio León XIV reconociera antes de aterrizar en España que la pederastia dentro de la Iglesia “es una llaga todavía abierta” y asegurara que seguirá luchando contra ella. El pontífice también adelantó que recibiría a algunas víctimas durante su estancia en el país, aunque advirtió de las limitaciones para ampliar la convocatoria: “Voy a recibir a algunas víctimas, lamentablemente es imposible recibir a todas”. Por otro lado, ha sido ovacionado por su reivindicación de la "dignidad humana" en defensa de las políticas migratorias.
Añadir ElConstitucional.es como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado de todas las noticias de última hora y con la mejor información. Contra la desinformación, por la democracia y los derechos sociales.