Entre las conversaciones de Rufián y la refundación de Sumar: la semana que puede redefinir el rumbo de la izquierda (y de Yolanda Díaz)

Rufián y Delgado abren un pulso político mientras Sumar se reconfigura

16 de febrero de 2026 a las 11:34h
Gabriel Rufián, portavoz de ERC en el Congreso
Gabriel Rufián, portavoz de ERC en el Congreso

La izquierda alternativa coincide en un diagnóstico: es necesario encontrar la fórmula para frenar el auge de VOX. La incógnita es cómo hacerlo. Sobre la mesa, además, planea una hipótesis que condiciona todos los movimientos: que Pedro Sánchez pueda adelantar las elecciones.

Este miércoles, Gabriel Rufián, portavoz de ERC en el Congreso, inicia un ciclo de conversaciones con Emilio Delgado, diputado autonómico de Más Madrid en la Asamblea. Tres días después llegará la refundación de Sumar. Dos citas distintas, pero con un mismo telón de fondo: la necesidad de reconfigurar el espacio a la izquierda del PSOE. De momento, sin embargo, ambas iniciativas avanzan en paralelo y con incógnitas aún sin despejar.

En las distintas formaciones que integran Sumar hay dirigentes que asumen en privado que Yolanda Díaz no será la próxima candidata a liderar el espacio. En público, no obstante, esperan a que sea ella quien mueva ficha. Desde Movimiento Sumar —el núcleo más próximo a la vicepresidenta— insisten en que “será la candidata si quiere”, manteniendo abierta la puerta a su continuidad. En lo que sí coinciden fuentes de las diferentes formaciones es en que, internamente y de manera oficiosa, no se han explorado posibles liderazgos alternativos.

En las distintas formaciones que integran Sumar hay dirigentes que asumen en privado que Yolanda Díaz no será la próxima candidata a liderar el espacio. En público, no obstante, esperan a que sea ella quien mueva ficha.

Hace unos días, la propia Díaz —que aún no ha confirmado oficialmente su asistencia al acto del sábado, aunque fuentes de la comisión organizadora dan por hecho que estará— advertía de que “hablar de personas, hablar de marcas, hablar de elementos que están fuera de la sociedad española es un enorme error”. Pero lo cierto es que el liderazgo es el asunto que sobrevuela la refundación que este sábado escenificarán Izquierda Unida, Más Madrid, los Comuns y Movimiento Sumar. Es el debate ineludible, el melón que tarde o temprano deberán abrir.

Díaz, que en los últimos días ha optado por un perfil bajo, se refirió en términos positivos a la iniciativa de Gabriel Rufián, defensor desde hace tiempo de una candidatura conjunta de las izquierdas. La propuesta, sin embargo, ya ha recibido el rechazo de formaciones como el BNG, EH Bildu e incluso de voces de su propio partido, que le recuerdan que ERC mantiene una “vocación independentista”. El dirigente catalán, en uno de sus momentos de mayor exposición pública —las entradas para su primer acto este miércoles se agotaron en cuatro minutos—, busca ahora socializar y amplificar ese debate, que por ahora no logra acompasarse con el calendario ni con los ritmos internos de Sumar.

A este escenario se añade una hipótesis que empieza a circular con naturalidad en algunas de las formaciones que plantean una transformación del espacio: que el presidente del Gobierno, pese a reiterar que agotará la legislatura hasta 2027, termine adelantando las elecciones si el contexto político o parlamentario se complica. No sería la primera vez que el guion cambia sobre la marcha. Ante esa posibilidad, varios diputados socialistas lo resumen con una máxima pragmática: cuando la opción existe, se trabaja como si fuera una certeza.

Ni están todos ni están contentos

La Coordinadora Gestora de Sumar lleva meses trabajando en su transformación. La fecha del acto estaba fijada desde hace tiempo, pero Gabriel Rufián se adelantó en el calendario político. El movimiento no sentó bien entre las cuatro formaciones que integran la plataforma. 

La organización insiste en que el nuevo paso será “una coalición electoral”, con el objetivo de frenar la dispersión del voto en el espacio de la izquierda estatal, tradicionalmente penalizado por el sistema electoral. El matiz es relevante: no todas las izquierdas compiten en las mismas condiciones. Las formaciones con fuerte implantación territorial —como el BNG en Galicia, EH Bildu en Euskadi o ERC en Cataluña— amortiguan el efecto de la ley D’Hondt, cuya lógica es clara: favorece la concentración del voto y castiga su fragmentación.

“Faltan muchos que nos gustaría que estuvieran”, deslizó la portavoz de Los Comunes en el Congreso, Aina Vidal, en una entrevista en La Hora de La 1. La frase deja más interrogantes que certezas. ¿Un mensaje dirigido a Rufián? ¿Un guiño a Podemos? En política, a veces, lo que no se nombra es precisamente lo que más pesa.

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Iker Ibáñez

Cronista parlamentario

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