La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha confirmado este martes que la fragata Cristóbal Colón mantendrá su posición en el Mediterráneo oriental hasta el próximo 7 de abril, momento en el que será sustituida por la fragata Méndez Núñez.
Todo dentro del protocolo habitual de la Armada, ya que esta decisión forma parte de los “relevos normales” dentro de un despliegue multinacional que se coordina en función de las determinaciones de la Unión Europea, los aliados y las solicitudes de Chipre, según ha informado Robles durante su intervención en la Comisión Mixta de Seguridad Nacional.
La misión de la fragata Cristóbal Colón forma parte del compromiso de España en la "defensa colectiva de los paìses miembros de la OTAN y de Europa”, ha defendido la ministra Robles, justo en un día en que el Gobierno ha tenido que defender su papel como “socio fiable” de la OTAN ante las críticas de Estados Unidos por haber cerrado su espacio aéreo.
En los últimos meses, la Cristóbal Colón se integró en operaciones conjuntas en el mar Báltico junto a un grupo naval francés encabezado por el portaviones Charles de Gaulle con planes iniciales para operar en el Atlántico Norte entre el 26 de febrero y el 7 de marzo. Sin embargo, el grupo fue redirigido hacia el mar Mediterráneo, permaneciendo la fragata española integrada en este contingente desde hace varias semanas, según ha indicado Robles.
El grupo de combate multinacional que opera en la zona está compuesto, además del portaaviones francés Charles de Gaulle y la fragata española, por otras fragatas francesas, el buque de aprovisionamiento de combate Jacques Chevalier, así como por una fragata holandesa y otra italiana.