Los cuchillos siguen volando en la cúpula de Vox. Así lo demuestra la rajada del que fuera su secretario general y uno de sus fundadores, Javier Ortega Smith, contra Santiago Abascal, Ignacio Garriga y el popularmente conocido como "bunker" del partido ultra, liderado por Kiko Méndez Monasterio.
En una carta a la que ha tenido acceso el diario El Mundo, Ortega Smith advierte de que "no puedo aceptar que se utilice contra mí la mentira, la manipulación, la tergiversación o las interpretaciones interesadas",
La misiva a la dirección de Vox es consecuencia de la decisión adoptada el pasado 22 de diciembre por el Comité Ejecutivo Nacional de expulsarlo de este órgano. "Es obvio que la mayoría de vosotros no dedicasteis tiempo ni siquiera a leer aquel informe, puesto que procedisteis a votar mi expulsión en tromba en menos de dos minutos", denuncia el todavía portavoz en el Ayuntamiento de Mdrid.
"Lamentablemente -añade- no me ha sorprendido esa votación inmediata, porque hace ya mucho tiempo que el CEN dejó de ser un órgano de debate y reflexión, para ser un órgano meramente decorativo que simplemente ratifica las decisiones que otros han tomado previamente".
Ortega Smith arremete también contra la acusación de colaborar con el PP, que define como la más "delirante y surrealista".
"Es de traca que me acusen de esto precisamente quienes han pertenecido con carné y cargo durante muchos años al Partido Popular. No sólo no es mi caso, pues nunca jamás he formado parte del mismo, sino que siempre se ha destacado mi firmeza a la hora de combatir todos los engaños y mentiras del PP", en un ataque directo a Abascal.
"Resulta completamente inadmisible que la difamación personal y en redes sociales se hayan convertido en el arma de ciertas personas del partido para destruir la reputación de aquellos que la dirección considera incómodos", prosigue.