Alberto Núñez Feijóo cumple cuatro años al frente del Partido Popular tras haber asumido el liderazgo en abril de 2022, después de 14 años como presidente de la Xunta de Galicia, con el objetivo de reconstruir el partido desde posiciones moderadas y ocupar el “centro político”. Cuatro años después, su trayectoria ha estado marcada por un progresivo endurecimiento del discurso y una estrategia orientada a disputar el electorado de Vox.
Feijóo llegó a la presidencia del PP tras la crisis interna que provocó la salida de Pablo Casado. En sus primeras intervenciones defendió un proyecto “centrado, reformista y de mayorías”, con el objetivo de atraer votantes moderados y recuperar espacio político.
Con el paso del tiempo, el discurso del líder popular ha evolucionado. En asuntos como inmigración, igualdad o memoria democrática, ha adoptado posiciones más duras y mensajes que coinciden en parte con los planteamientos de Vox.
Desde el entorno del PP defienden que esta estrategia responde a la necesidad de “concentrar el voto del centro-derecha” y evitar la fragmentación electoral. Durante estos cuatro años, Feijóo ha afrontado distintos procesos electorales con resultados desiguales. El PP ha reforzado su poder territorial, con gobiernos autonómicos y municipales, y mantiene enclaves clave como Andalucía, donde gobierna con mayoría absoluta bajo el liderazgo de Juanma Moreno.
Sin embargo, el acceso al Gobierno central sigue sin materializarse. La competencia con Vox ha condicionado la estrategia del PP, obligando a su dirección a equilibrar el discurso entre la moderación inicial y el endurecimiento posterior.
Desde el PSOE critican este giro y sostienen que Feijóo ha asumido postulados de la derecha radical. Dirigentes socialistas aseguran que el líder popular “ha pasado de reivindicar el centro a competir con Vox en sus planteamientos”.
Por su parte, desde Vox acusan al PP de adoptar propuestas que consideran propias, lo que refleja la pugna abierta dentro del espacio político de la derecha.
Pese a estas tensiones, Feijóo mantiene el control interno del partido y el respaldo de la mayoría de las direcciones territoriales. En estos cuatro años ha consolidado su liderazgo orgánico y ha estabilizado la estructura interna tras la crisis de 2022.