Con el horizonte de la subida de las pensiones "despejado" este martes en el Consejo de Ministros y la comparecencia en el Congreso del ministro de Transportes, Óscar Puente, para volver a explicar la marcha de las investigaciones sobre la tragedia ferroviaria de Adamuz, el foco político se va a situar en las próximas horas en Aragón, con la recta final de la campaña electoral del 8-F.
En los cuarteles generales de los dos grandes partidos no se oculta cierta sensación de preocupación. En Génova 13, por el hecho de que las encuestas no dan a su candidato, Jorge Azcón, la victoria incontestable que le permita para los pies a Vox a la hora de negociar el día después de los comicios. En Ferraz, porque la sensación de debacle histórica de Pilar Alegría no se aleja en ningún sondeo, ni interno ni externo.
Y por si fueran pocos los temores de populares y socialistas, en los equipos de campaña de ambos no se dejan de leer con lupa los sondeos del "tercero en discordia", Vox. Los de Abascal siguen disparados en los sondeos. Incluso, alguno, lo sitúa como segunda fuerza por delante del PSOE en la provincia de Teruel.
Feijóo se vuelca
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, se va a volcar en las próximas horas en la campaña aragonesa. Este miércoles se desplazará a Binéfar (Huesca), donde recorrerá una empresa y cerrará el día en la capital oscense, con el mitin central de campaña acompañado por Jorge Azcón.
El jueves se moverá por la zona del Bajo Aragón, con paradas en Andorra y en otros municipios cercanos. El viernes pondrá fin a la semana participando en el acto de cierre de campaña en Zaragoza junto al presidente de Aragón y candidato del PP, de acuerdo con la planificación difundida por la formación.
También Pedro Sánchez va a tratar de tirar de su candidata, Pilar Alegría. Pero el PSOE no cuenta con el que ha sido su gran activo electoral en las últimas campaña, el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero.
Los planes de Azcón
Jorge Azcón optó por adelantar los comicios ante la imposibilidad de sacar adelante las cuentas autonómicas -en una maniobra similar a la de la presidenta extremeña María Guardiola--y los estudios demoscópicos apuntan a que el PP será la lista más votada, aunque sin alcanzar la mayoría absoluta de 34 escaños.
Si se confirma el panorama que anticipan las encuestas, Azcón no tendría margen para gobernar en solitario y se vería abocado a cerrar acuerdos estables en un Parlamento autonómico muy fragmentado con el fin de ser investido de nuevo presidente de Aragón.
En las elecciones de mayo de 2023, el PP obtuvo 28 diputados (35,5%), frente a los 23 del PSOE (29,55%). A más distancia quedaron Vox, con 7 escaños (11,2%); Chunta, con 3 diputados (5,10%); y Aragón Existe, que también logró 3 actas (4,95%). Izquierda Unida, Podemos y Partido Aragonés consiguieron un representante cada uno.
Aunque los populares' aspiran a mejorar su posición y acercarse a los 30 escaños, el previsible avance de Vox -que podría sumar hasta cinco diputados más, según algunos sondeos- le situaría en una posición determinante a la hora de negociar con Azcón, en una dinámica similar a la que se vive en Extremadura tras las elecciones del pasado 21 de diciembre.