Carles Puigdemont ha visto con los accidentes ferroviarios de Adamuz y Gélida y con el posterior caos en las Rodalíes de Barcelona la ocasión de matar dos pájaros de un tiro: desgastar a la vez a Pedro Sánchez y a Salvador Illa.
Junts per Catalunya ha reclamado la dimisión del ministro de Transportes, Óscar Puente, y de la consellera de Territorio de la Generalitat, Sílvia Paneque. "Cuántos cortes de vía más hacen falta para que dimitan el ministro y la consellera?", se ha preguntado este viernes el portavoz de Junts en el Parlament, Salvador Vergés.
"No es mala suerte, es pura estadística. Y así seguirá, lamentablemente", ha añadido el portavoz, que ha exigido el traspaso de Rodalies a la Generalitat al 100% ya. Asimismo, ha criticado que, "cuanto menos se invierte y menos se mantiene una infraestructura, más incidentes se producen".
Junts ha ido endureciendo su discurso en estas últimas horas tras un tuit de Carles Puigdemont el pasado miércoles en el que advertía que Cataluña se dirige "hacia el bloqueo" y denunciaba que "lo que estamos viendo con Rodalíes es la parte más palpable de este caos, que se ha convertido en la nueva normalidad".