Junts mantiene firme su rechazo al nuevo decreto del "escudo" que el Congreso tiene previsto debatir y someter a votación a finales de este mes, y subraya que la aprobación este jueves de la Ley de la Multirreincidencia “no cambia nada” en su relación con el Gobierno, según han informado fuentes de la formación que lidera Carles Puigdemont.
En el partido independentista han expresado este jueves su satisfacción porque el Congreso haya dado luz verde a su iniciativa legislativa con el respaldo, entre otros grupos, del PSOE, el PP y Vox, y recalcan que, con esta convalidación —que ahora deberá refrendar el Senado—, Junts únicamente está cobrando lo que considera una deuda política del Ejecutivo.
Defienden que, aunque la tramitación de esta ley se activó en la Cámara Baja después de que anunciaran la ruptura del acuerdo de investidura, el PSOE no ha modificado su actitud de fondo hacia Junts. A lo sumo, precisan las mismas fuentes, Pedro Sánchez ha pasado de pensar que la formación no se atrevería a tumbar determinadas iniciativas tras la ruptura de relaciones a asumir que debe atender algunas de las reivindicaciones que siguen pendientes.
Entre esas cuestiones figuran el traspaso a la Generalitat de Cataluña de la competencia sobre la gestión de la inmigración -una propuesta conjunta de Junts y PSOE que el Pleno del Congreso rechazó siquiera admitir a trámite-, las balanzas fiscales, la amnistía y la ejecución de las partidas presupuestarias acordadas.
Pese a ello, el entorno de Carles Puigdemont insiste en que no existe ningún canal de negociación abierto con el Gobierno y, por tanto, da por hecho que el escudo social decaerá, ya que el Ejecutivo se ha negado a retirar del nuevo decreto la disposición que mantiene la suspensión de los desahucios de personas vulnerables sin alternativa habitacional, incluyendo a los okupas e inquiokupas.