El médico personal del expresidente de la Generalitat, Jordi Pujol, ha advertido de su delicado estado de salud ante su próxima comparecencia judicial. El doctor Jaume Padrós ha asegurado que su paciente sufre enfermedades degenerativas y progresivas, lo que ha provocado un deterioro que, aunque “estable”, es peor que el de meses anteriores.
Según ha explicado en una entrevista, este empeoramiento afecta especialmente a sus capacidades cognitivas. Padrós ha señalado que Pujol tiene problemas de memoria y dificultades para articular un relato coherente o mantener una argumentación, lo que comprometería su capacidad para defenderse en un proceso judicial con normalidad.
El médico ha sido especialmente crítico con la posibilidad de que tenga que desplazarse a Madrid para declarar en la Audiencia Nacional. Ha calificado esta opción como “muy cruel” y ha deslizado que podría interpretarse como una falta de confianza del tribunal hacia los informes médicos ya realizados en Barcelona.
A pesar de todo, Padrós ha aclarado que no forma parte de la organización del viaje ni de la estrategia legal, que corresponde a la familia y al equipo jurídico del expresidente. Asimismo, ha subrayado que la voluntad de Pujol es acudir al juicio, aunque ha advertido de que obligarle a hacerlo en su estado podría incluso plantear dudas desde el punto de vista de los derechos fundamentales.