Las encuestas dibujan un mapa parlamentario hostil para la continuidad del actual Gobierno y para el PSOE. La tendencia al alza de Vox, que podría alcanzar los 40 escaños según el sondeo elaborado por Sigma Dos, actúa como el verdadero comodín de estos comicios: su crecimiento compensa el estancamiento del PP y permite que la suma de ambos partidos aspire a la mayoría absoluta.
Todas las encuestas privadas publicadas hasta el momento dan la victoria al PP, aunque el último barómetro del CIS mantiene al PSOE como primera fuerza. Frente a este escenario , los ministros socialistas han cerrado filas en torno a Pedro Sánchez y han trasladado públicamente su confianza y "optimismo" en que el resultado de las elecciones generales del próximo 29 de noviembre será diferente al que anticipan los sondeos.
El mensaje compartido por los miembros del Ejecutivo es que todavía queda campaña por delante y que el PSOE tiene capacidad para movilizar a su electorado. Los ministros han reivindicado la gestión del Gobierno y han presentado los comicios como una elección entre la continuidad de sus políticas y un eventual Ejecutivo formado por PP y Vox.
Los ministros socialistas desafían a las encuestas
Uno de los mensajes más contundentes ha sido el del ministro, Félix Bolaños, que tras la reunión de la Ejecutiva federal afirmó que el PSOE será "primera fuerza" el 29-N y anticipó un "spoiler" electoral: "El 29N el PSOE será primera fuerza porque la ciudadanía votará a los que les defienden frente a los que, si pueden, les hacen daño".
La ministra portavoz y de Inclusión Social, Elma Saiz, también trasladó su confianza en el resultado socialista a través de un mensaje publicado en X. "Se acabó el ruido. Hemos gobernado. Hemos avanzado. Y el 29N vamos a seguir haciéndolo", escribió.
También Óscar Puente ha planteado la campaña desde la perspectiva de la vivienda. El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible resumió la disyuntiva electoral en una frase: "votar con V de vivienda o con B de buitre".
Por su parte, el ministro de Transformación Digital y Función Pública, Óscar López, defendió que "es hora de elegir" el país que quieren los españoles y contrapuso "frente la indignidad de los áticos, la dignidad de las calles; frente a la involución, más derechos". Asimismo, este miércoles expresó su "optimismo" en el programa de TVE Malas Lenguas.
Ángel Víctor Torres, ministro de Política Territorial, incidió en la misma idea y aseguró que en las elecciones "hay dos opciones: seguir avanzando en derechos para la mayoría social o poner el futuro del país en manos de aquellos que traicionan al pueblo y solo trabajan para quienes más tienen". El dirigente socialista añadió que acudirán "a por una mayoría progresista".
Pedro Sánchez también ha trasladado internamente su confianza en el resultado electoral."¡Vamos a ganar y vamos a gobernar!", ha trasladado el presidente del Gobierno. El presidente afronta así el inicio de la carrera electoral con el partido movilizado y con el objetivo de disputar al PP la primera posición que le conceden los principales sondeos privados.
Feijóo entra en la polémica del pucherazo
Mientras el PSOE trata de movilizar a sus bases ante las elecciones, el PP ha incorporado otro asunto al debate electoral: las garantías del voto por correo. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, se ha pronunciado este miércoles sobre el funcionamiento de Correos después de que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el líder de Vox, Santiago Abascal, hayan recomendado a los ciudadanos evitar esta modalidad de voto y hayan expresado dudas sobre el proceso.
Feijóo, que ejerció como consejero-director general de Correos entre mayo de 2000 y junio de 2001, ha anunciado durante un acto celebrado en Ceuta que su partido planteará en los próximos días a la Junta Electoral Central medidas adicionales destinadas a reforzar las garantías del voto por correspondencia. El presidente del PP ha asegurado que el objetivo de estas iniciativas es “incrementar la garantía del voto por correo”. Al mismo tiempo, ha diferenciado entre los trabajadores de Correos y los responsables de la entidad pública.
“Confío plenamente en los carteros, en los empleados públicos, no confío en los directivos de Correos”, ha afirmado Feijóo. El líder popular ha justificado sus palabras haciendo referencia a investigaciones judiciales relacionadas con antiguos responsables de la empresa pública: “No es que no confíe yo, no confía la justicia. El expresidente y la señora Leire están investigados por intentar extorsionar a jueces, fiscales, periodistas y otros ciudadanos”.