El Gobierno recahaza tajantemente la petición de 24 años de prisión para Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, formulada por la acusación popular encabezada por Hazte Oír, y sostiene que se enmarca en una ofensiva dirigida a hacer caer al jefe del Ejecutivo por la vía judicial.
Fuentes gubernamentales han expresado este martes su profunda indignación ante una solicitud de condena tan elevada, que a su juicio queda “descalificada por sí sola”. Al mismo tiempo, arremeten contra Hazte Oír, a la que describen como una organización de “activistas de ultraderecha” cuyo propósito sería “judicializar la política”.
En esa línea, subrayan que la querella contra Gómez, que podría sentarse en el banquillo por presuntos delitos de corrupción en los negocios, malversación, tráfico de influencias y apropiación indebida, persigue únicamente derribar al Ejecutivo de Sánchez utilizando los tribunales.
El polémico juez instructor, Juan Carlos Peinado, cuya labor investigadora ha sido cuestionada de forma abierta por el Gobierno, ya ha solicitado el envío a juicio de la causa contra Gómez, y ahora corresponde a la Audiencia Provincial de Madrid decidir sobre la apertura del procedimiento oral.