El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, ha anunciado que la jornada laboral de 35 horas semanales para los funcionarios de la Administración General del Estado (AGE) se pondrá en marcha en la primera quincena de abril, dando así el primer paso hacia una reducción progresiva del tiempo de trabajo en el sector público.
Según ha explicado, el objetivo es recuperar este modelo de jornada reducida para los empleados públicos de la AGE, una reivindicación histórica que ya se aplica en algunas comunidades autónomas pero que no estaba plenamente extendida en la administración estatal.
La medida afectará a miles de empleados públicos, aunque su aplicación dependerá en parte de la organización interna de cada departamento y de la negociación con los sindicatos. Desde el Gobierno se insiste en que la reducción de jornada no implicará una merma en la calidad del servicio, sino que se acompasará con ajustes organizativos.
Además, la implantación en la AGE puede servir como referencia para futuros debates sobre la reducción de la jornada laboral en el conjunto del mercado de trabajo. El Gobierno ya ha abierto la puerta a avanzar hacia modelos de menor carga horaria, aunque de momento la prioridad es consolidar esta medida en el ámbito público.