El pleno del Congreso de los Diputados de este miércoles se ha convertido en un escenario de reproches entre los principales protagonistas: el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez y el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo. La sesión, convocada para informar sobre los recientes accidentes ferroviarios de Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona), que dejaron 47 víctimas, derivó en un enfrentamiento dialéctico centrado en la gestión de la seguridad ferroviaria y las responsabilidades del Ejecutivo.
Feijóo aseguró que Sánchez había acudido al Congreso “a mentir” sobre el accidente de Adamuz y calificó el siniestro como un hecho “evitable, no una catástrofe imprevisible”. Criticó las explicaciones del Gobierno: “Han dicho ustedes de todo sobre lo que ocurrió en el accidente y no ha colado nada: que si fue algo fortuito, que no se lo explican, que cualquier cosa menos el mantenimiento, que fue una rueda del tren, que fue un defecto de fábrica del carril, que fue la lluvia, que fue el cambio climático. Y solo les queda decir que fue el Partido Popular”.
El líder de la oposición también acusó al Gobierno de mantener una “negligencia continuada con resultado de muerte” en la gestión del sistema ferroviario y advirtió que esta situación podría derivar en responsabilidades judiciales: “Encárguele a sus abogados que lo miren todo, que les va a hacer falta. Acabarán sentados en el banquillo también por esto”, afirmó. Además, cuestionó la credibilidad del presidente: “Ya nadie le cree una palabra, ¿no lo ha visto en Extremadura, no lo ha visto en Aragón?”, en referencia a los recientes triunfos autonómicos del PP frente a los reveses del PSOE.