Podemos ha abierto una vía para concurrir junto al Frente Amplio a las elecciones generales del 29 de noviembre. El partido de Ione Belarra acepta explorar una lista negociada entre las formaciones de la izquierda y someter después ese acuerdo a unas primarias abiertas. Hasta ahora, la discusión sobre las primarias había enfrentado a quienes querían elegir las candidaturas mediante una votación con distintas opciones y a quienes preferían cerrar primero un pacto entre partidos. La posibilidad adelantada por elDiario.es permite, al menos, sentar a todos a negociar sin que Podemos renuncie a la votación que reclama.
Belarra dejó entrever ese camino este martes en el Congreso. Confirmó que Podemos organizará unas primarias abiertas a quienes quieran inscribirse y participar, y recordó que en estos procesos "a veces hay competición y otras veces no". Fuentes de su partido admiten que las candidaturas podrían acordarse antes y recibir después el aval de los participantes. Sigue sin estar claro si ese entendimiento incluiría también a la persona que encabezaría la coalición, ni consta que el Frente Amplio haya aceptado la fórmula. Podemos ha propuesto celebrar la votación los días 14 y 15 de octubre.
El movimiento llega mientras los contactos para recomponer la izquierda se aceleran. ElConstitucional.es contó esta tarde, a partir de fuentes conocedoras de las conversaciones, que Irene Montero ha tomado la iniciativa de llamar a dirigentes de otras organizaciones y que Ada Colau está actuando como puente con Podemos. La exalcaldesa de Barcelona ha reconocido que le han ofrecido liderar el Frente Amplio y considera imprescindible que la candidatura incluya a todas las fuerzas de este espacio. Su nombre gana peso precisamente por su capacidad para facilitar ese acercamiento.
La lista de Madrid sigue en disputa
Un acuerdo sobre cómo votar las listas dejaría todavía por resolver quién ocupa los puestos de salida. Según las fuentes consultadas por este periódico, una de las opciones que circulan sitúa a Colau como referente de la candidatura y reserva a Montero un lugar destacado por Madrid, al menos el segundo puesto. Más Madrid reclama encabezar y confeccionar esa lista, y la ministra de Sanidad, Mónica García, aspira a liderarla. Ninguna de esas posiciones está cerrada y el reparto madrileño puede decidir buena parte de la negociación.
También hay una diferencia sobre el alcance del pacto. Podemos busca una candidatura común para las elecciones y quiere conservar su autonomía como partido. Los integrantes del Frente Amplio (Movimiento Sumar, Izquierda Unida, Comuns y Más Madrid) llevan meses construyendo su propia alianza. Su portavoz parlamentaria, Verónica Martínez Barbero, ha defendido que es "mejor acordar que competir" y ha pedido que una negociación abarque más que el método para escoger candidatos. La propuesta de una lista pactada y ratificada podría acercar ambas posiciones, pero exige que los partidos se sienten a fijar los nombres y las reglas.
El calendario aprieta. El 16 de octubre vence el plazo para registrar las coaliciones electorales y el 26 deberán presentarse las candidaturas. El Frente Amplio espera resolver esta semana quién será su principal referente, una decisión que influirá en las conversaciones con Podemos. Colau ha ligado su posible candidatura a la unidad; entretanto, la exigencia de Más Madrid sobre la lista de la capital continúa sobre la mesa. La apertura de Podemos ofrece una forma de negociar las primarias, pero el acuerdo que habría que llevar a votación todavía está por escribir.