El diputado de la ultraderecha Vox José María Sánchez García ha fracasado en su intento de recurrir ante el Tribunal Supremo la expulsión que sufrió en el Congreso el pasado abril. La Sala de lo Contencioso-Administrativo ha inadmitido su recurso por falta de jurisdicción y le ha impuesto las costas del procedimiento, con un límite de 500 euros. Sánchez es magistrado en excedencia.
El incidente ocurrió el 14 de abril durante un debate sobre la destrucción de libros y la persecución de profesionales de la cultura durante el franquismo. Sánchez pidió intervenir desde su escaño cuando no tenía la palabra porque, según sostuvo, un diputado de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) le había insultado. Después subió a la zona reservada a la Presidencia, se dirigió a una letrada de la Cámara y se encaró con el vicepresidente primero, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, que presidía la sesión.
Expulsaron del recinto al diputado de Vox, José María Sánchez, después de enfrentarse con el vicepresidente primero de la Cámara, Alfonso Rodríguez Gómez de Célis, quien en ese momento estaba a cargo de la sesión.
— El Destape (@eldestapeweb) April 14, 2026
El episodio ocurrió durante el debate de un proyecto impulsado… pic.twitter.com/R8RAJbObRS
La Mesa del Congreso dejó por escrito la secuencia. La Presidencia llamó al orden a Sánchez tres veces y le advirtió, tras la segunda, de que una nueva amonestación supondría su expulsión. El diputado volvió a subir mientras otro parlamentario comenzaba a hablar y tuvo que interrumpirse el pleno. La expulsión le impidió permanecer en el hemiciclo y votar durante el resto de aquella sesión.
El Supremo no entra en la expulsión
Sánchez llevó el caso a la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Supremo, pero esa jurisdicción solo puede revisar determinados acuerdos del Congreso sobre personal, administración o patrimonio. La Abogacía del Estado y la Fiscalía ya habían advertido de que el recurso se había presentado ante una sala sin competencia para resolverlo.
Los magistrados explican que Sánchez fue expulsado por su conducta como diputado durante un pleno, una cuestión sujeta al derecho parlamentario. Por eso inadmiten el recurso sin examinar si la expulsión estuvo justificada. La consecuencia económica procede del pleito que abrió el propio parlamentario: deberá hacerse cargo de las costas, hasta el máximo de 500 euros fijado por la Sala.
Tras el altercado, la Mesa del Congreso condenó la actuación de Sánchez y pidió estudiar una respuesta disciplinaria más eficaz. El PSOE registró en mayo una propuesta de reforma del Reglamento que contempla multas de hasta 1.000 euros para las expulsiones acordadas después de tres llamadas al orden. Los hasta 500 euros que ahora afronta el diputado de Vox corresponden exclusivamente a las costas de su recurso ante el Supremo.