Emiliano García-Page, unos de los últimos grandes varones del PSOE, no solo resiste en su Comunidad Autónoma si no que aumenta en popularidad. Mientras que en el resto de regiones la formación socialista ha perdido masa de votantes, como se ha visto reflejado en las pasadas elecciones de Extremadura y Aragón, en el gobierno de Castilla-La Mancha, según las encuestas, aumentaría dos diputados más, de 17 a 19, siendo 17 el mínimo necesario para una mayoría absoluta, y superando al Partido Popular en 27 puntos.
La intención de voto quedaría en primer lugar para el PSOE con un 49,2%, le seguiría el PP con el 22,8%, lo que equivale a 7 diputados, como tercera fuerza estaría Vox con un 20,2%, igualando en representantes al PP, y en último lugar, Podemos con un 2,8% y cero diputados. En las últimas elecciones de 2023 el PSOE consiguió 17 diputados y la mayoría absoluta, y en la oposición el PP llegó a 12 y Vox a 4 representantes.
Page destaca por su línea independiente a Sánchez. Afea los pactos con el independentismo y es duramente crítico con la inestabilidad reciente del gobierno central a causa de las sacudidas de los últimos casos de corrupción que han salido a la luz. Un discurso que en Castilla-La Mancha funciona cada vez mejor, en disonancia con territorios donde el PSOE ha gobernado historicamente, como Extremadura o Andalucía, y Comunidades donde gobernaba antes de las últimas elecciones autonómicas de 2023, como La Rioja, Comunidad Valenciana, Aragón y Baleares.