Un documento del antiguo CESID desclasificado recientemente señala que el servicio dio por válido que el entonces jefe del Estado, Juan Carlos de Borbón, mantuviera conversaciones con el teniente general Jaime Milans del Bosch antes del intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, con el objetivo de “proteger la Corona”.
El informe, incluido en el conjunto de archivos hechos públicos por el Gobierno, contextualiza esos contactos dentro del clima de inestabilidad política y militar que precedió al 23-F. Según el texto, la interlocución se enmarcaría en una estrategia orientada a preservar la institución monárquica ante posibles escenarios de crisis.
La documentación forma parte de los materiales desclasificados sobre el golpe fallido, que están permitiendo conocer valoraciones internas y análisis de los servicios de inteligencia en los meses previos y posteriores a los hechos.
El antiguo CESID —antecesor del actual Centro Nacional de Inteligencia— desempeñó un papel clave en la monitorización de movimientos y contactos dentro de las Fuerzas Armadas durante aquel periodo de especial tensión institucional.
La publicación de estos documentos continúa ampliando el debate histórico y político en torno al 23-F, al ofrecer nuevas piezas documentales que contribuyen a matizar la interpretación de uno de los episodios más relevantes de la Transición española.